Guión: Gregg Hurwitz.
Dibujo: Ethan Van Sciver y Szymon Kudranski.
Páginas: 144.
Precio: 15,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Enero 2014.
En la extensa galería de villanos de Batman no hay nombres menores, sólo infrautilizados. A pesar de su origen literario, el Sombrerero Loco no ha tenido demasiados momentos memorables a lo largo de su historia. Pero en manos de Gregg Hurwitz, el mismo autor que se encargó de actualizar al Pingüino en el nuevo Universo DC, Jarvis Tech es una figura tan trágica como aterradora que encuentra aquí su mejor versión. Puede que la historia que Hurwitz construye a su alrededor no sea tan brillante, porque se nutre de lugares comunes demasiado explotados con Batman en las diversas interpretaciones que ha tenido en muy distintos medios, pero no es nada complicado sentenciar que nunca se ha visto un Sombrerero como éste. Loco, su arco argumental de una serie, El Caballero Oscuro, que se está distinguiendo por presentar las nuevas versiones de los villanos de Batman, es una lectura dura y dramática, a la altura de lo que se puede esperar de su autor y sorprendente, hay que insistir en esta idea, para quienes piensen que el Sombrerero no es más que una figura pintoresca que no tiene nada que hacer al lado de nombres tan clásicos y admirados por los lectores como los del Joker o Dos Caras.
Hurwitz traza dos ideas de forma paralela que página a página van perdiendo esa condición, acercándose hasta su colisión definitiva. Por un lado, está la infelicidad de Jarvis Tech desde su niñez, la que acaba convirtiéndole en el Sombrerero en una magnífica reimaginación de su origen. Por otro, la felicidad de Bruce Wayne, que sopesa dejar de lado su actividad como Batman tras haber encontrado el amor con Natalya, la pianista ucraniana cuya inteligencia y personalidad alejan la idea de que sea una de las muchas conquistas del playboy que sirve de fachada a Batman. Una historia convencional se basaría sólo o sobre todo en la dureza de esa colisión, pero Hurwitz emociona mucho más con el desarrollo que con el impacto, fascina más con la elaboración de la historia y de los personajes que con la conclusión. Esto segundo es fácil, incluso previsible. Pero lo primero delata a un espléndido autor que entiende a Batman a pesar de que su principal trabajo había sido el de novelista de género negro. O quizá precisamente por eso. Puede que el mayor pero que haya que ponerle a su trabajo esté en una trama demasiado enrevesada e incluso menos trascendente de lo que parece. Pero sus personajes, sus flashbacks y sus conversaciones son modélicos.
En esos tres aspectos y, no podía ser de otra forma, en las escenas de acción, es donde brillan los dos dibujantes que trasladan a las páginas la historia de Hurwitz. Ethan Van Sciver se encarga de cuatro de los seis episodios de la historia, en los que despliega un estilo espectacular, un Batman físicamente poderoso y mucha imaginación a la hora de diseñar sus páginas. Aunque la acción que dibuja es fantástica y la violencia que desprende el Sombrerero es impactante, el mejor momento no se le da Batman sino Bruce Wayne, en las tres páginas de discusión con Natalya en las que va colocando a los personajes entre las teclas del piano. Quizá sea por el hecho de que los tres primeros números son de Van Sciver, a Szymon Kudranski (que fue el dibujante de Pingüino. Dolor y prejuicio, la mencionada historia que también escribió Hurwitz) le cuesta algo más introducirse en la historia presente. Sí brilla en los flashbacks del Sombrerero y en las dos páginas dobles con las que cierra sus dos números. Loco viene a ser una muestra de cómo son hoy en día los cómics DC que aspiran a ser algo más que entretenimiento: oscuros, dramáticos y violentos. No tienen quizá la iconocidad de los cómics de hace décadas, pero son lecturas que son y aspiran a ser fascinantes. Loco lo es.
El libro incluye los números 16 a 21 de The Dark Knight, publicados originalmente por DC Comics entre enero y junio de 2013. Como contenido extra, el volumen ofrece dos artículos firmados por Felipe Tobar sobre el Sombrerero Loco y las referencias que hay en esta obra a los libros de Lewis Carroll, además de las ilustraciones originales de portada, obras todas ellas de Ethan Van Sciver.