Guión: Gail Simone y Ray Fawkes.
Dibujo: Daniel Sampere, Carlos Rodríguez, Julius Gopez, Fernando Pasarín.
Páginas: 144.
Precio: 13,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Diciembre 2013.
Qué lejos queda ya aquella versión femenina de Batman jovial y divertida que debía ser Batgirl en sus inicios. Y queda lejos porque es un personaje que, en nuestros días, simboliza un sufrimiento y una capacidad de superación notables. Gail Simone viene a poner la guinda a esta nueva versión de Barbara Gordon con el deseo de colocar a la heroína en situaciones en las que nunca se ha visto y que, por ese mismo motivo, suscitan un interés enorme. En esta volumen, Batgirl se enfrenta a las consecuencias de su enfrentamiento con el Joker (en lo que fue el más apreciable tie-in de La muerte de la familia), a la resolución del conflicto desatado en la familia Gordon por el regreso de su hermano y las violentas acciones que ha puesto en marcha y la presentación del nuevo Ventrílocuo, esta vez una mujer con un grado de psicopatía sensiblemente mayor que el que demostraba el original, Arnold Wescker, el portador de Scarface. Simone, principalmente con el español Daniel Sampere como dibujante, demuestra que el nuevo universo DC se está escribiendo esencialmente con nombres de mujer, puesto que son sus heroínas las que protagonizan las mejores series. Batgirl es, aunque por momentos y con algo de irregularidad, una de ellas.
Ray Fawkes es el guionista de las dos primeras historias, pero Batgirl sigue siendo la criatura predilecta de Gail Simone. Y su objetivo primordial parece evidente: Barbara Gordon tiene que pasarlo mal. Muy mal. Consigue dar esa sensación de las maneras clásicas, en el enfrentamiento con un villano (la inquietante Peyton Riley y su tenebroso muñeco), pero sobre todo rompiendo la red de seguridad que siempre tuvo Barbara antes de los nuevos 52: su familia. Sí, sus padres estaban divorciados, pero siempre hubo algo de idílico en la relación que ella mantenía con su padre. Jugando con habilidad con las piezas desperdigadas, Simone trajo primero de vuelta a su hermano James y a su madre, y ahora remata aquellos planes consiguiendo que la relación con su padre se tambalee, precisamente por sus acciones como Batgirl. Barbara, una mujer brillante e inteligente, es también una que se guía por sus emociones y sentimientos, y es ahí donde puede romperse. Los magníficos diálogos a distancia que escribe con Dick Grayson, con Nightwing, son la mejor de las evidencias de este brillante camino que sigue la serie cada vez con más claridad. Lo trascendente no está en sus aventuras con el traje, sino en el reflejo en su vida cotidiana. Y eso sigue siendo algo diferente.
Quizá el punto más débil de Batgirl esté en la parte gráfica. Y no precisamente por el notable trabajo de Daniel Sampere, que dibuja cuatro de los seis números que incluye este recopilatorio con mucho acierto, ofreciendo algunas viñetas espectaculares, sino porque en los menos de dos años de la serie que ya han llegado a España han desfilado por ella una decena de ilustradores diferentes, lo que impide una clara identificación visual de la misma. Esta etapa de Sampere, con resultados mucho más atractivos que lo que aportan en este número Fernando Pasarín o Julius Gopez, es muy interesante porque además de tener un buen trazo a la hora de definir a los personajes consigue crear ambientes fascinantes. La resolución del enfrentamiento entre Batgirl y James es una buena muestra de ello. La continuidad en el dibujo ayudaría mucho a una serie que ya tiene suficientes razones como para haberse ganado a sus lectores. Es un título que sabe ir mucho más allá del concepto de franquicia que siempre implica una extensión de un héroe más popular. El reboot de Batgirl, de la mano de Gail Simone, una autora que conoce al personaje a la perfección antes y después de los nuevos 52, tiene cada vez más razones de ser. Y amenaza con seguir creciendo.
El volumen incluye los números 17 a 22 de Batgirl, publicados originalmente por DC Comics entre febrero y julio de 2013, y una historia del Young Romance: The New 52’s Valentine’s Day Special, de febrero del mismo año. Además de dos artículos de Enrique Ríos, aparecen como contenido extra las portadas originales de Juan José Ryp para el número 17, Mikel Janin para el 18, la doble de Eddy Barrows para el 19 y la sencilla para el 20, y las de Alex Garner para el 21 y 22.