CÓMIC PARA TODOS

‘Marvel Knights: Punisher. Bienvenido, Frank’, de Garth Ennis y Steve Dillon

image_galleryEditorial: Panini.

Guión: Garth Ennis.

Dibujo: Steve Dillon.

Páginas: 280.

Precio: 15 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Enero 2014.

La experimentación noventera trajo más resultados negativos que positivos al cómic de superhéroes y poco a poco hubo que ir arreglando las secuelas que aquellas historias dejaron en algunos personajes. A Punisher le sentaron mal aquellos años y hubo que volver a lo básico para recuperar el favor de los aficionados. La línea Marvel Knights sirvió de perfecto vehículo para que Garth Ennis y Steve Dillon devolvieran al violento alter ego de Frank Castle al lugar que le correspondía. El título del volumen que ahora se edita con este material de comienzos de la década pasada es terriblemente significavito: Bienvenido, Frank. Bienvenido a lo que Punisher era desde el principio, cuando se le conocía en España como el Castigador, un tipo violento y despiadado que acababa con la vida de los criminales sin importarle las leyes y como respuesta al asesinato años atrás de su familia. Ennis disfruta con la salvajada que propone y consigue dar a Punisher un entorno conocido, con un villano claro al que enfrentarse y con secundarios que enriquezcan su universo. Y Dillon disfruta con las a veces muy extremas propuestas de Ennis. Todo redondo, todo perfecto en la búsqueda de un Punisher puro y sin límites.

Lo primero era conseguir que Punisher volviera a su mundo. Ennis lo logra en sólo cuatro páginas y en un posterior diálogo en off. «De nuevo solo. Sin micro. Nada de truquitos: ni munición rara, ni furgonetas, ni vigilancia tecnológica. Sólo lo básico». ¿Y qué es lo básico? El personaje, ningún escrúpulo y un arma. Muchas armas, en realidad. La cruzada de Castle en esta historia es contra la familia criminal de Ma Gnucci. Y llevándola a cabo, el número de cadáveres se va multiplicando. Pero no sólo eso, también el de imitadores de Punisher o el de agentes de policía que tienen algo que ganar con el caso. Y el peligro para quienes rodean a Punisher en la identidad de John Smith que ha elegido para poder esconderse de sus enemigos en una vivienda normal de Nueva York. Todo eso crea un entorno que Ennis controla a su antojo y con facilidad, sobrepasando los habituales límites de la violencia y recreándose en la forma en que las víctimas de Punisher van cayendo, incluso con un macabro juego en el que Daredevil actúa como protagonista involuntario, en lo que supone la mayor declaración de intenciones del guionista después de ese arranque devuelve al personaje a sus raíces más puras.

Como Ennis se desata, hacía falta un dibujante a la altura. Y si Ennis disfruta en el caos que plasma en sus guiones, Steve Dillon no parece hacerlo menos con sus dibujos, con los que encuentra el punto exacto entre la explicación adecuada de la violencia que hay en la historia y lo que habría sido un excesivo contenido gráfico. Bienvenido, Frank es una historia salvaje y negarlo sería absurdo, pero Dillon evita que sea también repulsiva. De hecho, el ilustrador sabe incluso darle un toque cómico y cínico a la violencia, uno que también está en el guión de Ennis pero que él potencia. Y es que donde mejor se mueve Punisher, en este mundo oscuro, desagrable y cínico, es donde le colocan ambos. Por eso, y ahí radica lo mejor de esta etapa, no queda la sensación de que sobre ninguno de los excesos que hay en ella, ni siquiera el ataque de los osos o cómo queda Ma Gnucci tras sobrevivir a ese episodio, o el cortante final que reciben los imitadores de Punisher casi como si fueran un fleco suelto cuando en realidad ha sido uno de los temas más apasionantes que ha desplegado Ennis a lo largo del relato. Y es que juntar violencia y superhéroes tiene un claro nombre propio: el de Punisher. Y si es de la mano de Garth Ennis, se perdona hasta lo más tópico que haya en su historia.

El volumen incluye los doce números de Marvel Knights: The Punisher, publicados originalmente por Marvel Comics entre abril de 2000 y marzo de 2001. Además de un artículo a modo de introducción escrito por Bruno Orive, el libro incluye las portadas originales de Tim Bradstreet. Cuando tenía los derechos de las publicaciones de Marvel, Planeta DeAgostini ya editó esta serie en números sueltos entre mayo de 2001 y abril de 2002. Esta reedición de Panini llega como el número 33 de la Colección Extra Superhéroes.

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Esta entrada fue publicada el 24 febrero, 2014 por en Cómic, Garth Ennis, Marvel, Novedades, Panini, Steve Dillon.

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