Título original: The Lego Movie.
Director: Phil Lord y Chris Miller.
Reparto: Chris Pratt, Will Ferrell, Elizabeth Banks, Will Arnett, Nick Offerman, Alison Brie, Charlie Day, Liam Neeson, Morgan Freeman, Channing TatumJonah Hill, Cobbie Smulders.
Guión: Phil Lord y Chris Miller.
Música: Mark Mothersbaugh.
Duración: 101 minutos.
Distribuidora: Warner.
Estreno: 7 de febrero de 2014 (Estados Unidos y España).
La riqueza de Batman como personaje queda demostrada con productos como La Lego película. Warner se lanza a un descabellado proyecto en el que las piezas de Lego cobran vida, crean una historia y colocan a Batman como secundario y en forma de caricatura. Y funciona. En realidad, lo único que desentona en la película es el título, porque bien podría haberse buscado uno que realmente hiciera alusión a la historia que se cuenta. Ni es la primera película que se ha hecho con figuras de Lego (Batman, de hecho, ya ha tenido una nacida de la saga de videojuegos), ni es una película sobre Lego, por lo que el título confunde el medio con la historia. Es en todo caso, es una muestra del amplio campo que permite la animación hoy en día para hacer cine, pero sobre todo hay que considerarla como una divertida comedia y como toda una oda al frikismo, que es, al margen de las buenas intenciones de la historia y de los incontables gags de todo tipo que aparecen a lo largo de sus poco más de 100 minutos, una absoluta glorificación del frikismo. Los mejores momentos de la película son, precisamente, cuando aparecen en escena personajes ya conocidos en su versión de Lego. Y ahí es Batman quien se lleva casi todo el protagonismo.
Si La Lego película es una comedia, el Batman que aparece en ella sólo podía ser una caricatura. Lo mejor que tiene esta interpretación es que sabe exactamente de qué reírse, algo que queda meridianamente claro con la desternillante canción dedicada al personaje y que se puede escuchar en su Batmóvil. Se ríe de su traje negro, de que es un huérfano, de sus batarangs, de su carácter oscuro, y le da un papel brillante, que no se desluce en ningún momento por dejar el protagonismo real de la película a Emmet, un obrero que se convierte en el Especial que dictamina una antigua profecía a pesar de no tener el carácter o la preparación para ello. Aunque en el cartel de la película también aparecen otros personajes de DC Comics como Superman, Wonder Woman y Green Lantern, estos aparecen en poco más que un cameo para protagonizar algún chiste. Mientras el de Wonder Woman es divertidísimo (aunque ya destripado en el trailer), la presencia de Superman y Green Lantern pierde gracia en la versión doblada de la película, puesto que en la original tienen las voces respectivamente de Channing Tatum y Jonah Hill. Uno de los aspectos más divertidos de la película es precisamente las versiones de personajes sobradamente conocidos. Ojo a la confusión entre Gandalf y Dumbledore y la forma en que se introduce en la historia la mitología de Star Wars. Brillante.
Personajes de cómic y otras franquicias al margen, La Lego película es un simpático relato de buenos muy buenos y malos en el fondo no tan malos, con algún momento emotivo en acción real que da sentido a la historia, y en la que se agradece el respeto al juego que le da origen. Es una película de animación en 3D que simula con brillantez un slow motion, precisamente porque nace con la vocación de que todo parezca construido a partir de piezas de Lego, incluso los efectos como el agua, el fuego o el humo, todo construido con mucho acierto y con una capacidad técnica increíble. Es verdad que se echa de menos algo de mala leche y subversión en el humor y que la historia, perfectamente construida pero basada en los mismos tópicos moralistas de casi siempre, podría haber intentado ser algo más arriesgada. Parece evidente que la intención de la película es llegar también a los más pequeños y eso puede ser el freno. Pero sabiendo lo que es, funciona a la perfección. Y así es una película aguda y divertida, formada por un gag tras otro que combina tipos de humor muy diversos, que no le importa burlarse de todo lo que se le pone en el camino, y que tiene un ritmo brutal que no desfallece nunca. Y, sí, el sol queda estupendamente cuando el Batwing se dirige a él.