Editorial: Planeta DeAgostini.
Guión: John Jackson Miller.
Dibujo: Andrea Mutti.
Páginas: 120.
Precio: 14,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Enero 2014.
La maquinaria que hay detrás de la marca Star Wars es imparable y La tribu perdida de los Sith: Espiral es una buena muestra de ello. En el año 2009 se publicó el primer libro de La tribu perdida de los Sith, Precipicio, y la serie alcanzó los nueve libros en apenas tres años, todos ellos escritos por John Jackson Miller. Si hay algo que distingue a Star Wars es que casi todo acaba teniendo diferentes versiones, por lo que Dark Horse no podía tardar en explotar el filón de este nuevo camino con una adaptación al cómic de esta parte del universo creado por George Lucas que plantea la serie literaria. Y así llegamos a esta miniserie, Espiral, ambientada unos 3.000 años antes de los acontecimientos de La amenaza fantasma. Que esté escrita por el propio autor de las novelas garantiza una fidelidad al material original, aunque para quienes no conozcan la serie de referencia es obligado hacerles algunas precisiones. Los seguidores de Star Wars por las películas y los cómics que se ambientan en esa época saben que los Sith personifican el mal absoluto. Por eso es necesario advertir que, aunque todos los protagonistas de esta miniserie son Sith, no por estamos ante un grupo rocoso de villanos desalmados que se pasan todo el día asesinando y conspirando.
Puede parecer éste un detalle menor, pero dado que las expectativas pueden determinar el gusto de cada lector por el cómic que tiene en sus manos, es importante que quede claro que los protagonistas son Sith, pero son civilizados. Forman una sociedad en la que hay diferentes comportamientos entre los Sith y donde la nobleza e incluso el amor tienen cabida. Son Sith, pero otra clase de Sith. Entendiendo esa premisa, este primer cómic de La tribu perdida de los Sith es mucho más disfrutable. A John Jackson Miller hay que agradecerle que no pierda el tiempo con presentaciones que se pueden hacer sobre la marcha, que cansarían por superfluas a quienes conozcan las novelas y que ralentizarían la lectura para quienes esperan acción al más puro estilo de Star Wars. En el lado negativo se puede decir que sus personajes son bastante arquetípicos, ahondan en la tópica relación de amor y odio de dos jóvenes Sith de intereses en principio contrapuestos y que el cómic no termina de alcanzar las cotas rompedoras que se podían esperar del planteamiento que hace. Así, acaba siendo el clásico enfrentamiento entre buenos y malos (o, si se quiere, entre malos y peores), con un entretenimiento solvente y alguna buena idea para expandir el universo de Star Wars.
Andra Mutti pone ilustraciones al guión de Miller de una forma un tanto irregular. Los diseños, los lugares y los personajes convencen con bastante facilidad y son fieles a la esencia de la franquicia de la que forman parte. No obstante, con la acción no se muestra Mutti tan eficaz, y el clímax se resiente, sobre todo tras una atractiva presentación del villano de la historia, un Lord Dreypa en el que se intuyen reminiscencias del Sinestro de Green Lantern. También son bastante atractivas sus pocas viñetas espaciales (que no abunden esas escenas a pesar de ser una serie de Star Wars tiene una buena explicación narrativa), pero el clímax es menos espectacular de lo que se propone en el papel. Con Espiral, una historia original y no una simple adaptación de las novelas de las que surge, se consigue una buena puerta de entrada para el cómic en las tramas de La tribu perdida de los Sith, y su final abierto hace concebir esperanzas de que las próximas aventuras de la joven Takara y el rebelde Spinner para explorar este universo eleven el listón de la exigencia. El debut, eso sí, es correcto y entretenido.
El libro incluye los números 1 a 5 de la miniserie Star Wars: Lost Tribe of the Sith – Spiral, publicados por Dark Horse entre agosto y diciembre de 2012. El único contenido extra del volumen son las ilustraciones originales para las cubiertas de los números 3, 4 y 5, realizadas por Paul Renaud, aunque aparecen sin identificar. La del primer número es la que sirve de portada a la edición española y la del segundo aparece en su contraportada.