CÓMIC PARA TODOS

‘Conan Rey. La ciudadela escarlata’, de Timothy Truman y Tomás Giorello

conan-rey-la-ciudadela-escarlata_9788415480334Editorial: Planeta DeAgostini.

Guión: Timothy Truman.

Dibujo: Tomás Giorello.

Páginas: 120.

Precio: 14,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Octubre 2012.

La etapa en la vida de Conan en la que porta una corona sobre su cabeza llegó a los cómics de Dark Horse con Conan Rey. La ciudadela escarlata, primera miniserie en la que se ven estos años en cómics que publica la editorial que desde hace algunos años lleva con rienda maestra las aventuras del personaje creado por Robert E. Howard. Timothy Truman y Tomás Giorello, guionista y dibujante consolidados al frente de las series del bárbaro cimmerio, se ocupan de esta ventura. La mayor novedad de este nuevo y espléndido título de Conan es que es él mismo el narrador de la historia por primera vez en las cabeceras de Dark Horse. Desde que esta editorial se hizo cargo de los relatos del cimmerio, no hay forma de encontrar uno que sea decepcionante. Los habrá mejores y peores, pero todos cumplen con lo que está obligado a dar una adaptación de las novelas originarias de este personaje, todo un mito ya también en el mundo del cómic. Conan Rey. La ciudadela escarlata es una muestra más, es un relato cargado de épica, leyenda, magia oscura de la que tanto aterra al cimmerio, criaturas imposibles y mucha violencia, en este título también verbal. Y es que Timothy Truman y Tomás Giorello saben exactamente lo que están haciendo cuando crean relatos de Conan. Sólo queda disfrutarlos.

Como explica Truman en su introducción, la gran novedad de esta serie es contar con Conan como narrador, algo que no se había visto todavía en ningún cómic del personaje en esta etapa de Dark Horse. Viene a ser continuación de los intentos previos de Truman, con bastante éxito en Sombras de hierro en la luna (incluida en el número 10 de la colección Conan. La leyenda, editada también por Planeta DeAgostini). Y funciona ese recurso porque es un Conan anciano y rey quien cuenta la historia como si fuera una más de las conocidas crónicas nemedias. La ciudadela escarlata es una nueva demostración de la maestría que tiene Timothy Truman para dar forma de guión de cómic a los relatos de Robert E. Howard. Encuentra siempre el tono perfecto, tanto en la narración, con los diálogos entre Conan y el escriba Pramis, como en la acción. Sus palabras resuenan con acierto en la boca del cimmerio, aquí mucho más que un bárbaro desde su posición de rey de Aquilonia. Si en algo ha destacado el Conan de Dark Horse es en la clara evolución de su carácter que se ha ido mostrando en el desarrollo cronológico de sus aventuras. Mostrar ahora a Conan como rey, tanto en sus primeros tiempos como años más tarde, es la guinda a este proceso que inició Kurt Busiek y que retomó el propio Truman.

El anhelo de los combates que expresa veladamente Conan en el diálogo final de esta obra es sencillamente sublime y supone el epílogo perfecto a una nueva historia sensacional del personaje y se narra magníficamente también desde lo visual. Tomás Giorello engancha desde la primera página que ilustra en La ciudadela escarlata. Conan rey, sentado en el trono de Aquilonia, rodeado de hermosas mujeres, con una buena copa de vino en la mano y con su rostro en la sombra. Cuando se acerca a la luz, se ve su cara, marcada por profundas cicatrices, sin duda efecto de alguna batalla gloriosa, y su cuerpo, que sigue tan en forma como cuando recorría el mundo en busca de aventuras. Si el bárbaro de este ilustrador es imponente, no lo es menos el rey, cada uno en su estilo y sin dejar de ser el mismo personaje. La maestría de Giorello en sus trabajos para Conan está su sentido de la narración, en dominar el género y en ofrecer viñetas y páginas inolvidables en casi todos los números que dibuja. Su pericia a la hora de dibujar criaturas imposibles, como la serpiente gigante que acecha a Conan en la ciudadela escarlata en la que es hecho prisionero en esta aventura, acentúa la sensación de que es un dibujante perfecto para narrar la epopeya del bárbaro. Y, además, un ilustrador que, por muchos cómics de Conan que haya dibujado ya, no deja de sorprender.

El volumen contiene los cuatro números de la miniserie King Conan. The Scarlet Citadel, publicados entre febrero y mayo de 2011. El libro incluye una introducción escrita por su guionista, Timothy Truman, las cuatro portadas originales ilustradas por Darick Robertson, los lápices de dos de ellas, la cubierta alternativa de Gerald Parel para el número uno (con la que se celebró el 25º aniversario de Dark Horse), y tres de las páginas más espectaculares de Tomás Giorello a lápiz.

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Esta entrada fue publicada el 29 enero, 2014 por en Cómic, Conan, Dark Horse, Planeta DeAgostini, Timothy Truman, Tomás Giorello.

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