El cómic más caro de la lista que viene a continuación le costó doce centavos de dólar a los chavales que quisieron comprarlo en el año 1962. Los otros nueve que hay en este ranking tenían un precio de portada de diez centavos. Sin embargo, hoy cuestan cientos de miles de dólares, incluso millones. Y es que el cómic se ha convertido en un objeto de coleccionista por el que hay gente dispuesta a pagar muchísimo dinero, hasta el punto de que existen ránkings que evalúan el valor de mercado de los ejemplares más codiciados. Sin olvidar que no corresponde necesariamente al valor pagado por un ejemplar, la web Nostomania tiene elaborado uno con los 100 comic books más caros del mundo en estos momentos. Esa lista se puede consultar aquí, y estos son los diez títulos que la encabezan:
El valor de muchos de ellos es evidente, pues corresponden a las primeras apariciones de personajes clásicos, desde Batman a Superman, pasando por los 4 Fantásticos o Spiderman. Sin embargo, hay dos curiosas entradas en lo alto de ese ránking. En el número 7 de Action Comics no se produce ningún acontecimiento decisivo en la historia de Superman, no debuta ningún personaje y no es un relato especialmente significativo, pero sin embargo es el noveno cómic de más valor del mundo. Y lo mismo se puede decir del número 16 de All-American Comics, con el Green Lantern clásico como protagonista, pero sin ser un número 1 o una historia de origen. De estos diez primeros cómics, el que menos antigüedad tiene es el número 15 de Amazing Fantasy, el ejemplar en el que los lectores vieron por primera vez a Spiderman. Era agosto de 1962 cuando se publicó. Y el más longevo es el primer número de Detective Comics, publicado en marzo de 1937.
Aunque el valor que indica este listado es algo superior, el ejemplar del primer número de Action Comics que se ha vendido por una mayor cantidad de dinero alcanzó los 2,16 millones de dólares. Fue a comienzos de 2013 cuando se pagó esa cantidad. El ejemplar en cuestión, en cuyas páginas editadas en 1938 debuta Superman, pertenecía al actor Nicolas Cage, reconocido aficionado a los cómics que estuvo a punto de dar vida al Hombre de Acero en la película sobre el personaje que iba a dirigir Tim Burton y que finalmente prestó su cara para El Motorista Fantasma y su secuela. Esta venta en subasta superó los 1,5 millones de dólares que se habían pagado en marzo de 2010, precisamente por otro número 1 de Action Comics. Esta venta superó los 1,07 millones que se habían pagado apenas unos días antes por una copia del número 27 de Detective Comics, la primera aparición de Batman.