Guión: Alan Grant y John Wagner.
Dibujo: Glenn Fabry, Jason Brashill, Jim Murray y Val Semeiks.
Páginas: 144.
Precio: 13,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Noviembre 2013.
ECC concluye la serie de dos libros dedicados a los crossovers entre Batman y el Juez Dredd con el cuarto y último de las historias conjuntas que protagonizaron, Muertos de risa, y un extra, el encuentro entre el protector de Mega City-Uno y Lobo, con el rocambolesco pero muy apropiado título de Los Psicomoteros contra los mutantes del infierno. Ambas historias son una muestra del furor que hubo en los años 90 por cruzar los caminos de personajes de diferentes editoriales. Dentro de aquella vorágine, Batman y el Juez Dredd no fueron ni mucho menos los que peor parados salieron, gracias a que todas las historias las escribieron John Wagner y Alan Grant, dos guionistas solventes que conocían perfectamente a los dos personajes. Por eso, y sabiendo que no son relatos que vayan a cambiar el mundo de ninguno de los dos protagonistas, lo que ofrecen es un puro entretenimiento, sincero y gamberro por momentos que siempre sigue el principio más imprescindible de estos crossovers: no dejar a ninguno de los dos protagonistas por encima del otro y explorar el universo de ambos.
Casi parece sorprendente que el Joker no se haya paseado por estos crossovers entre Batman y el Juez Dredd hasta la cuarta ocasión en la que han unido fuerzas. Muertos de risa viene a cumplir con un apunte precognitivo hecho en la segunda de las historias, Vendetta en Gotham (incluida en el primer volumen de la serie; aquí, su reseña) al mostrar esa gran crisis en Mega-City Uno que Batman ayudaría a resolver. Con el entorno de Dredd como protagonista esencial, la historia es macabra y violenta, con mucha acción y un buen desenlace, aunque parezca que al epílogo le falta alguna viñeta más para redondear un poco más la que finalmente fue la despedida de estos encuentros. Hasta tres dibujantes se pasean por la historia, Glenn Fabry, Jim Murray y Jason Brashill. El objetivo de todos ellos es acercarse al tono que dio Simon Bisley al primer encuentro entre Batman y Dredd, Juicio en Gotham (también en el primer libro), con un resultado bastante acertado y en ocasiones espectacular, aunque es verdad que el cambio de artista provoca algunas inconsistencias, especialmente visibles en el vendaje y el pelo de la Juez Anderson.
Aunque sea un añadido un tanto singular a esta serie por la ausencia de Batman y porque no aparece destacado en el título del libro, el encuentro entre Lobo y el Juez Dredd es el fin de fiesta perfecto para esta recopilación de crossovers. Los Psicomoteros contra los mutantes del infierno es delirante y violento, un relato cargado de esos momentos demenciales que hacen grandes a los dos personajes, dos de los antihéroes (más Lobo que Dredd) más populares del mundo del cómic: el Hombre protegiendo a un ratón, el Juez salvando la vida de un caprichoso niño monarca, un metamorfo emergiendo de la taza del váter para ocupar el lugar de la asistente de ese monarca después de haber cogido prestada su ropa y, por supuesto, la orgía de violencia, desmembramientos y asesinatos que se espera de dos personajes como éstos, a los que además se añade un psicópata que ha conseguido dos poderosas gemas y un desatado Máquina del Mal. Grant y Wagner saben reírse de todos los despropósitos que incluyen en su historia y Val Semeiks cómo sumarse a la espectacular locura que se plantea, especialmente en su vistoso tramo final.
El libro incluye los dos números de Batman / Judge Dredd: Die Laughing, publicados en diciembre de 1998 y enero de 1999, y Lobo / Judge Dredd: Psycho-Biker vs. The Mutants from Hell, de noviembre de 1995. El único contenido extra del volumen son las portadas originales, realizadas por Glenn Fraby y Jim Murray en el caso del último encuentro entre Batman y Dredd y Val Semeiks para el cruce con Lobo.