Guión: Max.
Dibujo: Max.
Páginas: 60.
Precio: 15 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Noviembre 2013.
Un Max más minimalista que nunca se acerca a la historia y a la filosofía en Conversión de sombras en la villa de los papiros, una obra breve (apenas treinta páginas de viñetas e ilustraciones) pero compleja, de las que requiere un gran trabajo de documentación en su creación quizá no del todo apreciable precisamente por su brevedad, y que incluso con su sencillez deja un poso de historia apasionante en el lector. Max recrea una última conversación entre Graco y Filodemo en los jardines de Herculano, una de las poblaciones que sepultó la lava del Vesubio cuando entró en erupción en el año 79. Gracias a es lava solidificada, en Herculano se ha encontrado prácticamente intacta la única biblioteca de la antigüedad que ha llegado hasta nuestros días. Con esa percha y tras un curioso prólogo narrativo en la que parece estar hablando él mismo, el autor barcelonés recrea una conversación entre un hombre joven y otro más experimentado, entre uno que siente miedo y dudas ante el futuro y otro que parece tener todas las respuestas. Y es una conversación en la que, hay que insistir en que se desarrolla en muy pocas páginas, se tocan temas como la fe y la religión, los estudios y, sobre todo el miedo.
A pesar de la base histórica y filosófica, lo que destaca de Conversación de sombras en la villa de los papiros es el aspecto más humano de los dos personajes que protagonizan el tebeo. La superstición y su encaje en la sociedad y en cada uno de los seres humanos que vive en ella se erige como tema central y Max le da el necesario realce con la aparición a lo largo de cuatro páginas del augur extranjero que de alguna manera profetiza la erupción del Vesubio. Y quizá como una mezcla del miedo temáticamente dominante y el escenario escogido (al que, además, se hace alusión en los diálogos de forma brillante), Max adopta una economía de formas y colores bastante llamativa. Azules y marrones se apoderan de las ilustraciones, nocturnas y amenazadas por la ceniza del volcán, hasta estallar en la manifestación visual de la erupción con la que acaba el volumen, exprimiendo también al máximo las voluntades minimalistas del autor. Conversación de sombras en la villa de los papiros hace virtud de su brevedad y le saca partido a todas las propuestas que contiene, tanto narrativas como visuales, escondiendo tras una aparente sencillez y una brevedad elogiable muchos elementos que casi obligan a más de una lectura. Un más que interesante paso en la carrera de un autor que nunca pierde su atractivo.
El libro complementa la exposición La villa de los papiros que acoge la Casa del Lector de Madrid (en el espacio Matadero Madrid, en el número 14 del Paseo de la Chopera) entre el 18 de octubre de 2013 y el 23 de abril de 2014. El volumen incluye la reproducción de El artista desesperado por lag randeza de las ruinas antiguas, de Johann Heinrich Füssli, y para contextualizar la obra dos cartas del libro VI de Plinio el Joven a Tácito y la carta a Meneceo extraída de Epicuro.