Guión: Teba Laborde y Josep Busquet.
Dibujo: Teba Laborde.
Páginas: 96.
Precio: 11,95 euros.
Presentación: Rústica con solapas.
Publicación: Diciembre 2013.
Entre las incontables versiones que se han realizado de Sherlock Holmes, el detective más famoso del mundo y creación de Sir Arthur Conan Doyle, el cómic no ha sido un medio que haya destacado especialmente. Muchas editoriales han probado fortuna con él, pero no parece que haya terminado de calar entre los aficionados a las viñetas. El enfoque Teba Laborde escoge para La vida secreta de Sherlock Holmes va por otros derroteros, por los de la parodia. Su libro es una compilación de tiras cómicas que busca desmontar mitos en torno a un personaje que «creemos conocer bien», como apunta Josep Busquet en la introducción del libro, pero del que nos han ido llegando retazos de cada una de sus versiones para construir un Holmes diferente en la mente de cada persona. y probablemente alejado en algunos aspectos del de Conan Doyle. Laborde y Busquet, que también escribe veinte páginas del libro inciden en todo aquello que, sea imaginado o no por su autor original, forma parte de la leyenda de Sherlock Holmes: su sombrero, la morfina, su muerte fingida, su método deductivo, su homosexualidad.
No hay muchas dudas sobre el tono del cómic, que pretende sacar una sonrisa a los aficionados de Sherlock Holmes y también, por qué no decirlo, animar a cualquiera que se acerque a estas tiras a conocer al personaje original. En muchas ocasiones, esos dos objetivos se pueden considerar más que cumplidos. Hay un ligero abuso de los gags basados en la comentada atracción sexual entre Holmes y Watson, aunque algunos de estos chistes están muy conseguidos (y si hay que quedarse con uno, destaca la pelea dialéctica de las versiones de Basil Rathbone, Benedict Cumberbacht y Robert Downey Jr. discutiendo sobre cuál es la mejor versión de todas). Hay más regularidad, no obstante, en aquellas tiras que hacen alusión a las diferentes versiones del personajes y si hay unas páginas que rozan la más absoluta hilaridad son las que recuerdan las versiones de dibujos animados de Holmes, como la que hizo Disney en Basil, el ratón superdetective o la inolvidable serie de televisión japonesa de los años 80 que convertía a los protagonistas en perros.
Laborde tiene un estilo sencillo, caricaturesco, con influencia del manga y que funciona en todas las páginas del libro, tanto en las que protagonizan sus versiones personales de Holmes y Watson como aquellas en las que busca el parecido con las más populares versiones cinematográficas (incluyendo el blanco y negro para las más antiguas, en un detalle cargado de nostalgia hacia épocas pasadas) y televisivas. Lo que se busca es el chiste rápido, por lo que es necesario una comprensión rápida. Por ahí van también las licencias para incluir en las bromas elementos de la cultura popular actual, incluso Cincuenta sombras de Grey o una alusión a la segunda película de El hobbit dedicada para los aficionados a la versión original en el cine. La vida secreta de Sherlock Holmes es una divertida broma, un agradable pasatiempo que, al mismo tiempo, supone un buen homenaje a un personaje que Conan Doyle nunca amó tanto como sus seguidores. Y hasta sobre eso se puede reír uno, como evidencia el encuentro que recrea Laborde entre el autor y Moriarty.
Además de la mencionada introducción de Josep Busquet, el libro incluye una guía de los personajes más conocidos de la mitología de Sherlock Holmes, un repaso ilustrado de algunas de sus versiones en la pantalla más populares (las películas americanas de los años 30 y 40, la serie de televisión de los años 80 y 90, los dos filmes dirigidos por Guy Ritchie y Sherlock, la última serie de la pequeña pantalla) y una galería de autores invitados formada por Bart Torres, Daniel Mainé, Orx, Isaac Casanova, José Fonollosa y Ximo Abadía.