Guión: Grant Morrison.
Dibujo: Chris Burnham, Andrés Guinaldo y Jason Masters.
Páginas: 96.
Precio: 8,95 euros.
Presentación: Rustica.
Publicación: Septiembre 2013.
La cubierta de este segundo volumen de la edición española de Batman Inc., eco evidente de la de Batman R.I.P. (aquí, su reseña), no deja lugar a las dudas: Grant Morrison da a Robin, a Damian Wayne, todo el protagonismo de una historia dramática que supone un espléndido final para un personaje que no siempre estuvo del todo bien definido. Polémico, en todo caso, porque fue desde el principio el Robin más joven, arisco, maleducado y violento, dejando los malos modos que condujeron a la muerte a Jason Todd casi en una nimiedad. Morrison, bien acompañado en el dibujo por Chris Burnham, vuelve a demostrar aquí que nada de lo que ha venido haciendo durante los últimos años en las series de Batman era casual. Muy al contrario, todo obedecía a un plan. Uno que no siempre fue fácil de asimilar pero que estaba pensado para no dejar indiferente a ningún lector habitual de las aventuras del Caballero Oscuro. Asumiendo algunos defectos, lo cierto es que estos pasajes están entre los más accesibles y logrados de la etapa de Morrison, épicos y emocionales al mismo tiempo sin perder ni pizca de la acción que ha venido caracterizando esta larga etapa.
Si en el primer volumen de Batman Inc. (aquí, su reseña) destacaba la historia de origen de Talia, aquí es probablemente el personaje que más se le pueda escapar al lector más clásico de Batman, porque Morrison quiere a la hija de Ra’s Al Ghul como la antagonista definitiva, la que obligará al héroe a decidir entre su hijo y su ciudad, entre su alma y su cruzada. Puede ser un paso razonable y lógico, pero quien considere a Talia como el gran amor de Batman puede tener problemas con este giro de los acontecimientos. Lo que casi unánimemente habrá que aceptar como espléndido es el brutal cambio de registro que propone Morrison, que arranca con una historia al más puro estilo What If o Elseworlds, la de un Damian convertido en Batman en un futuro apocalíptico en el que la última broma del Joker amenaza con llevarse por delante Gotham, hasta un final memorable para el último Robin, con una espléndida conversación con Nightwing que justifica por sí sola el experimento de Morrison de deshacerse por un tiempo de Bruce Wayne y colocar a Dick Grayson como Batman junto a este polémico Robin. Es un formidable momento de intimidad en el marca de una escena de acción casi bélica que finaliza con una demoledora conclusión, en lo narrativo y en lo visual.
Los habituados a leer a Morrison también lo estarán ya al estilo que propone Chris Burnham como ilustrador, no demasiado lejano del que hasta ahora ha sido el mejor acompañante gráfico para el guionista escocés, Frank Quitely. Las páginas con las que Andrés Guinaldo y Jason Masters completan la labor de Burnham, sin ser esto una crítica a su trabajo, son una molestia que no deja de incordiar por el hecho de ser habitual en la industria actual del cómic, en la que se recurre ya con demasiada facilidad a esta técnica para completar los números y que estos lleguen a tiempo a las librerías. Eso sí, no ensombrece el fenomenal acabado de estos números, en los que destaca la violenta imaginación del futuro de Burnham, la multiplicación de viñetas para acelerar el ritmo en la búsqueda de Batman o, de nuevo, el brutal clímax. Morrison pone aquí un punto y aparte complejo en su plan, siempre polémico y discutible como casi toda su obra, pero apostando por una épica notable para compensar los divergencias que su enfoque pueda tener con concepciones más clásicas del protector de Gotham. Al margen de gustos, lo que es evidente es que Morrison siempre deja elementos para el debate y eso confirma que sus cómics tienen mucha vida en su interior.
El volumen, el segundo de los tres que forman la edición española, incluye los números 5 a 8 de Batman Incorporated, publicados por DC Comics entre noviembre de 2012 y febrero de 2013. Como contenido extra, además de sendos artículos firmados por David Fernández como presentación y conclusión, están las portadas originales de dichos números, dibujadas por Chris Burham, y las alternativas, realizadas por Frazer Irving para el número 5, Juan José Ryp para el seis, Tony S. Daniel para el 7 y el propio Burnham para el 8.