Salvador Larroca es uno de los pioneros, uno de los primeros dibujantes españoles que dio el salto a Estados Unidos y trabajó con una de las grandes editoriales norteramericanas, Marvel. Sólo por eso ya merece que se escuche con atención todo lo que tenga que contar. Larroca estuvo en la reciente edición de Expocómic, el salón del tebeo de Madrid, y tuvimos la ocasión de charlar con él. Pero lo hicimos no sobre alguno de sus últimos trabajos, sino sobre uno de los primeros, su etapa en Los 4 Fantásticos, con guiones de Chris Claremont, que se extendió entre los números 4 y 34 del tercer volumen de Fantastic Four, entre 1998 y 2000. Esa etapa la publicó en España Planeta DeAgostini entre los números 4 y 34 de su tercer volumen y Panini en los 13 primeros números de su coleccionable Los 4 Fantásticos. ¡Del Cómic a la película!, de 2005 y 2006. Fue una etapa que, en su momento, no tuvo una acogida especialmente cálida pero de la que se pueden rescatar muchas cosas interesantes, de los guiones de Claremont y, por supuesto, del dibujo del gran Larroca.
Empecemos por el principio. Ya habías trabajado para Marvel, sobre todo para Marvel UK, con lo que no sé si Los 4 Fantásticos se puede considerar tu primer trabajo de gran importancia en la editorial…
El Motorista Fantasma fue lo primero que hice. Bueno, lo primero que hice fue un Annual de Hulk y luego la colección regular de El Motorista Fantasma durante 30 números. Yo esa es la que considero la primera colección importante que hago. Fantastic Four era una colección core de la compañía y sí que es cierto que era la asignación más importante que había tenido hasta la fecha y fue una ilusión muy grande hacerla.
¿Cómo te llegó la propuesta?
Bob Harras me lo propuso. Recuerdo aún que me puse a dar saltos de lo contento que me puse, sí. Que Bob, que en ese momento era editor en jefe, te llame para decirte que si querías hacer Los 4 Fantásticos era algo grande. También hice los Heroes Reborn, que fue por ahí, y fue un pequeño salto hacia los títulos más importantes de la compañía.
¿Te inspiraste en alguna etapa concreta de Los 4 Fantásticos o fuiste directamente a tu aire?
Creo que fui a mi aire. También es cierto que cuando le ofrecen Los 4 Fantásticos a Claremont, él no tiene nada preparado porque se va Davis un poco sin avisar y se quedan en el impasse de qué hacemos ahora y a Claremont se lo dicen como «lléname este hueco temporalmente». Hubo fans críticos porque no les acababa de gustar, pero sí que es cierto que Claremont tuvo que improvisar mucho, tirar de tablas para engancharse a la colección. Me propusieron a mí hacer esos números y la verdad es que yo estuve encantado.
Es cierto que la etapa recibió muchas críticas, y no sé si fue algo demasiado exagerado o algo que venía de la etapa de Heroes Reborn y que todavía coleaba…
A mí siempre me ha dado igual eso. Siempre me ha dado igual porque yo siempre he trabajado para mis editores, he tenido muy claros cuáles eran mis objetivos. Y si los fans lo disfrutan, encantado; y si hay gente a la que no le gusta, pues lo siento de verdad porque no lo hago para jorobar a nadie, pero hago oídos sordos a estas cosas. No puedes contentar a todo el mundo.
Creo que lo más sorprendente de las críticas está en que no deja de ser una etapa en la que se recuperan muchos personajes clásicos, el Doctor Muerte, Annihilus, Estela Plateada, Terminus…
Es cierto, porque, como te digo, Claremont tira de fondo de armario para sacar adelante esos números y como no tiene muy claro qué va a pasar utiliza a los clásicos, que es lo que se suele hacer en estos casos.
¿Cómo fue la relación con Claremont?
Al principio mal y luego al final muy bien. Fuimos de menos a más, que mola más que ir de más a menos. Él es muy literario escribiendo guiones. Escribe tochacos impresionantes. Él te escribe una descripción literaria de lo que es el guión, y entonces lo que pasa en la página once ocupa cinco folios. Tú eso lo has de condensar en cuatro o cinco viñetas y eso a veces es complicado. Cada guionista tiene una forma diferente de trabajar. Claremont me entregaba tarde asiduamente y me quejé en varias ocasiones, hasta que un día nos vimos y hablamos. Yo le expresé mi admiración, pero le dije «no me jorobes más, Chris, te quiero mucho pero no me lo hagas, tío». Y él me dijo «tranquilo, Salva, que a partir de ahora eso ya no va a suceder más», y cumplió su palabra. Estuvimos mucho tiempo trabajando juntos, primero fue Fantastic Four, luego Extreme X-Men, algunas cosas con X-Men también, fue una fructífera colaboración durante mucho tiempo.
Has dicho que te hizo mucha ilusión que te encargaran Los 4 Fantásticos, pero ¿qué personaje fue el que más ilusión te hizo? Y no sólo hablo del cuarteto porque al final aparece medio universo Marvel en esta etapa…
No es uno en concreto, es esa interacción entre todos que dices. Yo soy lector desde chaval, desde niño, los clásicos me gustan, cómo voy a negarlo. De hecho, prefiero los clásicos a lo último que se inventa. Yo si tengo que trabajar con el Capitán América prefiero que sea con su traje, o con Spiderman. No me gusta cuando me dicen que rediseñe algo diferente. No, yo quiero que sea con el traje clásico. Fue divertido todo, me gustó mucho tocar todos esos personajes, los invitados, lo de Annihilus y toda esa gente.
De todos modos, al final aquí también hubo rediseño de los trajes…
Pero es que es inevitable. El rediseño vino un poco impuesto por dibujantes anteriores.
El que más llama la atención es el de la Mujer Invisible…
No recuerdo si tuve que ver algo con aquello, creo que no fui yo. Creo que fue cosa de Pacheco.
Volviendo a los personajes, ¿con quién te quedas de los 4 Fantásticos?
La Cosa. Igual se parece físicamente más a mí, je, je… Tiene una faceta de monstruo, no es el típico superhéroe habitual de abdominales, musculitos… Es otro trasfondo de personaje. Me gustaba dibujarlo. Que me salga bien o que me salga mal es otra cosa, pero a mí como personaje me gusta.
Uno de los detalles que me gusta de esta etapa es Valeria, la hija de Reed y Sue que aparece como adolescente, creo que le da mucha frescura.
Valeria es mi sobrina, y creamos el personaje cuando era muy pequeñita. Claremont siempre supo que Valeria era el nombre de mi sobrina. Creo que ha desaparecido del mundo Marvel, pero fue divertido imaginarme cómo iba a ser ella de mayor para dibujarla.
Ha pasado ya más de una década, no sé si tiene todavía recuerdos frescos de aquella etapa como para saber qué cambiarías si tuvieras que hacerla hoy otra vez.
A nivel estilista creo que he aprendido algo desde entonces, haría cambios gráficos seguramente, pero lo que sí que me gustaría cambiar de eso y de casi todo es trabajar con más tranquilidad. En muchas ocasiones los guiones están muy justos de márgenes de tiempo y hay cosas que se tienen que hacer un poco a salto de mata, soluciones rápidas para problemas que necesitarían soluciones más complejas. A mí me gustaría poder ser más elaborado trabajando, hacer las cosas con un poco más de disfrute, pero a veces el sacar el tebeo a tiempo es importante. En algunos números es lo que pasa. Si algo pudiera cambiar de cualquiera de mis tebeos sería trabajar con un poco más de tranquilidad.
¿Qué influencia tiene ahora mismo el cine sobre el cómic?
Son medios un poco complementarios. Continuamente, gente que trabaja en un medio se pasan al otro y viceversa. Los creadores que manejan este tipo de cosas somos gente más o menos todos de la misma edad, tenemos todos edades similares y por tanto influencias parecidas. Yo cuando veo en una película algo que gráficamente me gusta, lo reciclo. Y muchos autores de cómic han pasado a escribir cine o provienen de la lectura del cómic. Esto todo muy intermezclado, igual que con el videojuego. Somos gente que sus influencias son audiovisuales y es bastante común que nos apoyemos en eso.
Los 4 Fantásticos no han tenido demasiada suerte en el cine…
Bueno, es una manera de verlo. A mí personalmente no me gustan las películas, pero los chiquillos se acuerdan de ellas. Entonces eso me lleva a pensar que la película no está hecha para ti, sino para los niños. Para ellos, las películas son populares. Hay otras más oscuras y no las acaban de entender muy bien, pero Fantastic Four es una película para críos. Es como Cars, de Pixar, que los cochecitos triunfan con los niños pero quizá para un adulto es la menos profunda de todas las películas de Pixar.
¿Volverías a coger hoy Los 4 Fantásticos?
Claro, sí.
¿Y qué se te ocurre que podrías hacer con ellos?
Ni idea. Tú me has preguntado si los cogería, no si he pensado en cogerlos, así que no he pensado en absolutamente nada para eso, pero no me importaría, es una buena colección y me gustan los personajes. Pero lo importante no es a veces la colección en sí o si la quieres hacer, sino con quién la quieres hacer. Si ponen un buen guionista puedes decir «ahí hay proyecto». Si te ponen una patata, no.
¿Te pongo en un aprieto si te pido el nombre de un guionista con el que te gustaría volver a hacer Los 4 Fantásticos?
No lo sé. Como no he pensado en el proyecto no he pensado con quién podría hacerlo. Bueno, hay gente con la que trabajas más a gusto. Por ejemplo, con Matt Fraction creo que saldrían unos buenos 4 Fantásticos. Matt es un buen dialoguista y yo me ajusto bien a su manera de trabajar. No me importaría nada hacerlo con Matt.
(Nota: Fraction dejó en 2013 Fantastic Four y FF, series que escribió durante 16 números respectivamente con Mark Bagley y Mike Allred como dibujantes)