Guión: Stan Lee.
Dibujo: John Romita Sr.
Páginas: 352.
Precio: 19,95 euros.
Presentación: Cartoné con sobrecubierta.
Publicación: Marzo 2007.
Spiderman por Stan Lee y John Romita Sr. ¿Hay que decir algo más para convencer a cualquier aficionado de Spiderman para acercarse a Las tiras completas? Probablemente no, pero sin duda hay muchas cosas que se pueden decir sobre este espléndido volumen, el primero de dos, que nos devuelve al Trepamuros más clásico, pero con algunos leves cambios para justificar esta aventura editorial. Y es que esta expansión del personaje en el mundo de la prensa no es ni mucho un refrito de las primeras aventuras del arácnido franquicia de Marvel, sino un universo en sí mismo, que sigue básicamente las pautas del cómic book, pero con sutiles variaciones, nuevas aventuras y villanos y una progresiva adaptación de sus autores al medio, muy diferente a la entrega mensual de 24 páginas precisamente por su carácter diario y la necesidad continua de recordar lo acontecido en la tira del día anterior. Aún con sus defectos, es una auténtica delicia, incluso para el lector de hoy en día, recuperar este sabor a cómic añejo y de aventura de calidad.
El hecho de que el primer villano al que hace frente Spiderman (y el primero que repita protagonismo en una aventura posterior) sea el Doctor Muerte, enemigo jurado de los 4 Fantásticos y no necesariamente del Trepamuros, ya indica que no se trata exactamente de lo mismo. Y es que todo es ligeramente más extremo. Los villanos, los peligros a los que hace frente el héroe, incluso el carácter de algunos personajes, como el propio Peter, Mary Jane o Jonah Jameson se aparta ligeramente de lo conocido. Quizá esas variaciones se deban a que Stan Lee se ve obligado a apostar, por falta de espacio, por diálogos más directos y cortantes, hirientes incluso en algún momento dentro de las conversaciones más personales. Y el ritmo, aunque con lógica, no funciona siempre. Lee se mueve hacia atrás prácticamente en cada tira, volviendo a sucesos de la anterior para dar al lector ocasiones del periódico la posibilidad de estar siempre enganchado a la historia, pero esa lectura en un único tomo es diferente y extraña, hasta el punto de que cuesta acostumbrase. Pero el fondo es un Spiderman tan puro, emocionante y atractivo que ese detalle se acaba pasando por alto en cuanto se aceptan las reglas del juego y se puede disfrutar con el tira y afloja sentimental entre Peter y Mary Jane, la siempre delicada salud de la tía May, los villanos de siempre (Doctor Octopus, Kraven, Misterio…) y los nuevos (el Víbora, un remedo del Lagarto o incluso una misteriosa modelo que consigue averiguar la identidad secreta de Spiderman).
Y, claro, para disfrutar de los elementos clásicos de Spiderman es obligado destacar el indispensable papel de John Romita. Su dibujo es en todo momento sensacional. Si bien Lee tarda en coger las claves de las tiras para hacer que funcionen notablemente, Romita se adapta con una impresionante facilidad a narrar en tan pocas y tan pequeñas viñetas. Su versión de Spiderman bien puede ser la más aclamada en la historia del personaje y las particularidades de este medio no limitan en absoluto su genialidad. Romita consigue que su ritmo narrativo sea mejor que el del guión, cambiando a conveniencia la estructura de la tira, con dos, tres o cuatro viñetas según lo necesite. Y por sorprendente que pueda parecer, hay algunas de sus ilustraciones que bien podría llenar una splash-page. Un trabajo espléndido de un maestro inimitable, al que sólo se puede poner un pero que supone obviar las características del medio: su blanco y negro. Y no porque no luzcan bien las tiras así, sino porque es un sueño imaginar el gran trabajo de Romita en color. Para eso, bien es cierto, ya están los comic-books de la época, pero sus duelos con el Doctor Muerte o el gran enfrentamiento con Kingpin bien merecían un marco más espectacular. Aún con todo, estas tiras son una maravilla especialmente recomendable para los más nostálgicos, para quienes busquen una versión clásica de Spiderman algo más atrevida que la usual o para quienes quieran bucear en la maravillosa historia del personaje.
Este primer volumen de la serie incluye las tiras que se publicaron entre el 3 de enero de 1977 y el 28 de enero de 1979. Además de sendos artículos a cargo de de A. M. Viturtia y Massimiliano Brighel explicando la génesis de esta encarnación de las aventuras de Spiderman, el volumen se completa con las tiras de prueba que Lee y Romita hicieron antes de que arrancara la serie, nunca antes publicadas y extraídas de los archivos del ilustrador, y un glosario con una pequeña explicación de los personajes que aparecen en estas aventuras y las referencias culturales de la época mencionadas por los personajes.