Editorial: Planeta DeAgostini.
Guión: Andy Diggle.
Dibujo: Jock.
Páginas: 128.
Precio: 14,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Octubre 2013.
La reunión de Andy Diggle y Jock años después de Los perdedores es La instantánea, una historia de misterio y acción, en la que sus puntos fuertes están en el planteamiento y en su resolución. El resto quiere ser una historia trepidante y como tal funciona lo suficientemente bien como para entretener bastante, pero quizá está algo por debajo de las expectativas que planteaba, tanto por la premisa como por el equipo creativo responsable de esta miniserie. No se puede decir, en absoluto, que no merezca la pena su lectura, sobre todo porque Jock convence casi siempre con sus siempre creativas perspectivas y un blanco y negro sumamente atractivo, pero sí es verdad que la base argumental daba para algo más de lo que se ve en el resultado final, sobre todo en su zona central. La historia arranca cuando Jake se encuentra un móvil. Trasteando para ver si encuentra algún dato que le permita identificar a su dueño, ve que lo único que hay en la memoria es una galería de fotografías de un hombre que ha sido asesinado. Ahí empiezan sus problemas y el ritmo de la historia comienza a crecer.
El planteamiento intriga y atrae, lo que hace que el arranque insufle muchas esperanzas. Incluso lo que desarrolla Diggle a partir de ese instante inicial consigue un muy interesante nivel de interés. Pero en lo que más destaca no es en el conjunto de la historia, sino en la creación del universo, en las ramificaciones que tiene y en lo que consigue arrastrar hasta un final perverso y complejo que muestra la capacidad real de su guionista. No obstante, cómo se van sucediendo los acontecimientos no logra suscitar el mismo interés. Hay detalles que parecen demasiado aleatorios o insignificantes para la historia (que Jake trabaje en una tienda de cómics o el papel de algún personaje que no procede revelar para mantener el misterio del relato) y otros que exageran demasiado la acción, afectando a la credibilidad del resultado final en algunos momentos. En todo caso, su intenso ritmo compensa con facilidad sus problemas. Estos hacen que la historia no traspase algunos umbrales y que no estemos ante una obra redonda, pero no afectan al buen entretenimiento que propone. Y aún generando dudas en su fase intermedia, el gran final que tiene la historia hace que el juicio al trabajo de Diggle sea positivo.
Jock convence con más facilidad que Diggle porque su trabajo, igualmente llamativo desde el principio, tiene menos fisuras, ya desde una primera viñeta en la que San Francisco parece una ciudad amenazadora en la que, efectivamente, se puede ambientar una historia de crímenes y misterios como ésta. El blanco y negro le sienta estupendamente bien al trazo sucio y de marcadas sombras por el que apuesta el ilustrador, que igualmente le permite mostrar de una forma muy explícita la violencia que hay en el relato sin miedo a que el color sature la impresión del lector. El blanco y el negro van saltando del fondo a los personajes, generando siluetas y grandes espacios según lo necesita la historia. Jock introduce unas agradecidas dosis de confusión en las escenas de acción (muy acertadamente mezcla la lluvia en una de ellas, generando un efecto espectacular y muy climático, aunque faltan todavía bastantes páginas para el final de la obra) y personajes muy carismáticos y reconocibles (incluso cabe ver un homenaje al mítico James Gordon de los cómics de Batman en el aspecto del policía que introduce, el detective Gray). En general, el trabajo de Jock está por encima del de Diggle, pero hay buena sintonía en el tono que ambos quieren imprimir a la historia. Eso hace que la lectura sea muy entretenida en todo momento, incluso en sus giros más inverosímiles.
La edición española incluye los cuatro números de la miniserie Snapshot, publicados por Image Comics entre febrero y mayo de 2013. El libro de Planeta DeAgostini se adelanta al Trade Paperback de Image, que saldrá a la venta en diciembre de este año. El contenido extra de esta edición lo forman las portadas de los cuatro números originales, ilustradas también por Jock, un texto de Diggle en el que explica la génesis de la historia y cómo acabaron desarrollándola, y un artículo de presentación a cargo de José Torralba.