Autores: Nacho Subirats, Luján Fernández, Alejandro Blasco, Nacho Pesquera, Juan Álvarez, Miguel García, Andrés Garrido, Victor L. Pinel, Alejandro Muñoz, Álvaro Lianes, Julia Madrigal, Guillermo Martínez (Will), Guillermo Villegas, Sara Lainez (Deek), Erio Gallart, Andrés Jiménez, Carlos Fernández, Alejandro Toledo (Iruko), Roberto Zoreda y Santiago Vélez.
Páginas: 172.
Precio: 18 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Octubre 2013.
Hace un año, Dibbuks y la Escuela Superior de Dibujo Profesional (ESDIP) publicaron un curioso y muy estimulante experimento. en el que 14 de los alumnos aportaban una historia corta o un fragmento de un relato más amplio a un libro que les sirviera como carta de presentación. El taller, que así se tituló el volumen, merecía la simpatía del lector por suponer un completo retrato de una generación de autores que buscaba abrirse camino en el complicado mundo del cómic. Ahora, Dibbuks y la ESDIP repiten experiencia con El taller. 2ª temporada, pero aumentando la apuesta. En lugar de catorce, son veinte los alumnos que muestran aquí su carta de presentación a los aficionados. Y hay talento. Pero lo que sobre todo ofrece el libro es un espectro muy variado de los caminos por los que estos autores quieren abrirse camino en el difícil mundo del cómic. Ciencia ficción, misterio, fantasía, costumbrismo, crítica social, manga, color y blanco y negro. No hay muchos aspectos que queden sin cubrir en las páginas de un volumen que, con la irregularidad que toda antología de relatos cortos ha de tener, se devora más que se lee precisamente por la breve extensión de sus historias y queda, como el primero, como un hermoso libro que recuperar cada cierto tiempo para ver si sus autores han tenido éxito.
Cuando una antología se nutre de autores tan diversos como éstos, es fácil hacer un análisis general. Siempre va a ser gozoso precisamente por esa diversidad, que de una manera o de otra permitirá a cualquier lector encontrar con facilidad algún relato que le haga disfrutar especialmente. Pero El taller. 2ª temporada obliga a que el análisis sea también individual de cada una de las historias de ocho páginas que contiene, porque la misma publicación de la obra ya expone a los 20 autores a un examen final e individual. Así, Nacho Subirats ofrece en Eternity un relato hermoso cuidadosamente dibujado que fascina y se presta a una historia de mayor extensión. Luján Fernández se define con mucho acierto al calificar la suya como «una loca historia», pues Pum Pum Pai es un divertido relato de aspecto juvenil. Alejandro Blasco disfraza con un dibujo amable un universo denso y adulto, el de En el limbo. Nacho Pesquera muestra en Sarah y Pete un tierno relato de amor en la vejez que se convierte en un sabio consejo sobre la felicidad, plasmado en un muy acertado blanco y negro. Werstern Fist, de Juan Álvarez, es una delirante y bien llevada mezcla de fantasía sobrenatural e historia del oeste. Indignos.net de Miguel García es probablemente el relato socialmente más valiente y arriesgado, y merece un desarrollo mayor. Andrés Garrido se decanta con acierto por el terror espacial con influencias japonesas en Onus.
Puede que lo mejor del libro sea Cuando acabe el verano, de Víctor L. Pinel, una melancólica visión del amor tras la ruptura que da pie a un mundo que se clava en la retina del lector y que de alguna manera remite a Paco Roca. Ordalía, de Alejandro Muñoz, es un divertido relato sobrenatural de corte juvenil. Álvaro Lianes y su Caronte apuestan por una historia visualmente muy impactante y espectacular, muy bien narrada. La noche del buitre, de Julia Madrigal, plantea un atractivo mundo futuro y con interesantes dobles lecturas. Bat 31, de Guillermo Martínez (Will), presenta a un llamativo personaje femenino en un trepidante entorno bélico de inspiración manga. Guillermo Villegas ofrece en Best Alliance un dibujo sencillo, a medio camino entre la nostalgia por el fanzine y autores consagrados como Jordi Bayarri. Sara Lainez (Deek) muestra en Imperfect un atractivo y perturbador retrato del amor y de la sexualidad. Ébano 7, de Erio Gallart, reproduce sensaciones similares a las de Best Alliance en otro universo de fantasía que parte de una premisa muy original. Andrés Jiménez hace de Cry Baby una historia de terror sobrecogedora pero también un magnífico ejercicio de estilo y narrativa. Carlos Giménez consigue que Demons sea un relato trepidante y visualmente muy imaginativo. Sketchbook, de Alejandro Toledo (Iruko), es quizá el más original universo juvenil que hay en el libro. Real Show, de Robera Zoreda, acierta con su notable ironía en torno a la fantasía y al mundo del espectáculo. Y Volavernun, de Santiago Vélez, es una intrigante introducción a un universo a medio camino entre la fantasía y el superhéroe.
Emilio Luján, director de la ESDIP, y Kenny Ruiz, uno de los profesores de los alumnos seleccionados para este libro, ofrecen sendos textos que actúan como prólogo. Como el libro es la carta de presentación de los veinte autores, en sus agradecimientos se incluye una dirección de correo electrónico de cada uno de ellos, como si el mismo volumen fuera el currículum que entregarían a una empresa cualquiera. Además de Pum Pum Pai, Luján Fernández es la autora de la atractiva portada del volumen, Andrés Jiménez, autor de Cry Baby, se encarga de la ilustración de la contraportada, y Nacho Pesquera, autor de Sarah y Pete, se encarga de ilustrar la portadilla interior.