Guión: Frank Miller.
Dibujo: David Mazzucchelli.
Páginas: 152.
Precio: 16,50 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Abril 2012.
Batman. Año uno es una de esas novelas gráficas que siempre tendrían que estar en el mercado. Es una de las obras de referencia de los revolucionarios años 80 para el cómic norteamericano en general y de superhéroes en particular. Es, junto a El regreso del Caballero Oscuro, la obra magna de Frank Miller para Batman, con un descomunal David Mazzucchelli a los lápices, y una de las grandes historias de todos los tiempos del emblemático personaje de DC Comics. Año uno es un repaso de los primeros doce meses de la carrera de Batman como vigilante enmascarado, que comienzan con el regreso a Gotham de Bruce Wayne tras el tiempo de aprendizaje que pasó lejos de su ciudad. Es la reescritura del origen de Batman tras la Crisis en Tierras Infinitas con la que DC quiso limpiar las múltiples incongruencias que se generaron en sus historias a lo largo de varias décadas. Miller, que ya había triunfado con su interpretación de Batman en El regreso del Caballero Oscuro, fue una opción muy adecuada para hacer crecer esta historia.
La aportación de Miller al universo de Batman con Año uno es la de un universo sórdido, realista y corrupto. Pero es también la mejor forma de afianzar la clásica historia de amistad entre el protector enmascarado de Gotham y James Gordon. Miller traza un paralelismo entre las vidas de Wayne y Gordon haciéndoles llegar a la ciudad el mismo día. El primero para cumplir la promesa realizada a sus padres asesinados y el segundo trasladado desde Chicago. Dos vidas muy diferentes, pero dos hombres con unos ideales compartidos. Año uno es, efectivamente, una historia sobre la construcción de una amistad. Batman fue uno de los personajes más perjudicados por la acción el Comics Code Authority a mediados del siglo XX. Los entornos amables, cómicos y de ciencia ficción acabaron con la aureola de crimen y misterio de los primeros cómics de Bob Kane y Bill Finger, los que más convenían a un hombre que decide vestirse de murciélago para combatir el crimen. Hubo grandes autores en los años 70, como por ejemplo Steve Englehart y Marshall Rogers, que hicieron el que muchos consideran el Batman definitivo, pero el entorno urbano y violento de Miller no se había visto hasta sus historias.
Miller ilustró de forma tan notable como emblemática El regreso del Caballero Oscuro, pero Año uno necesitaba un toque diferente. Mazzucchelli lo aportó con una maestría incomparable. Su dominio de las luces, los rostros, las formas y los ambientes conforman un conjunto que no es descabellado defender como el mejor trabajo gráfico que ha tenido nunca Batman. El color de Richmond Lewis es el toque de distinción y categoría que le faltaba a una historia sublime e irrepetible, muy propia de la época en la que vio la luz pero que, al mismo tiempo, está muy vigente y lejos de envejecer. Hablar a estas alturas, 25 años después de su publicación, de la influencia de Año uno es una tarea ingente, pues fue uno de los cómics más influyentes de los años 80. Circunscribiéndose al universo de Batman, sentó las bases del tono que marcó las historias de los años posteriores de una forma muy profunda. Año uno tuvo en 2011 una adaptación en forma de película de dibujos animados que prácticamente calcó el cómic original. Además, partes de su trama sirvieron para crear la también animada Batman. La máscara del Fantasma (1993) y la primera película sobre el personaje que dirigió Christopher Nolan, Batman Begins (2005).
Los extras que incluye el volumen de ECC son prácticamente los mismos que aparecían en la edición absolute que sacó al mercado Planeta DeAgostini en el año 2008. Las mayores variaciones, además de en la maquetación de la portada y las páginas preliminares para crear unidad con los demás libros del Batman de Frank Miller editados ahora, están en el tamaño del libro (el de ECC respetando el del comic book original) y que en esta nueva publicación se incluye la traducción de las páginas del guión de Miller que aparecen reproducidas, al igual que unas biografías más extensas de sus autores. Aunque ya visto, el portafolio sigue siendo un documento gozoso de ver y repasar. Ilustraciones de Mazzucchelli en años anteriores a su trabajo en Año uno, bocetos a lápiz de algunas de sus páginas para esta historia, una explicación del proceso de recoloreado cuando Año uno se reunió en un único volumen, las portadas originales y de las sucesivas ediciones, además de un epílogo escrito por Miller en 1988.
Todo esto hace de Batman. Año uno una obra de presencia indispensable en la biblioteca de cualquier aficionado al cómic o, por qué no decirlo, a la literatura contemporánea. El libro es uno de los que conforman la caja de Grandes autores de Batman: Frank Miller que la editorial puso a la venta a comienzos de abril de 2012 al precio de 90 euros. La saga escrita por Miller y dibujada por Mazzucchelli la publicó originalmente DC Comics en los números 404 a 407 de Batman, entre febrero y mayo de 1987. Convertido en clásico instantáneo, Año uno cumple ahora 25 años. Las cuantiosas ediciones que ha tenido, tanto en inglés como en español, hablan de su importancia.