Guión: Scott y David Tipton.
Dibujo: David Messina.
Páginas: 112.
Precio: 15 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Diciembre 2011.
Spock es el personaje más emblemático de Star Trek y un auténtico icono de la ciencia ficción del siglo XX. El peso de ese legado hace especialmente difícil escribir nuevas historias sobre él. Sin embargo, Star Trek. Las reflexiones de Spock se convierte de principio a fin en un hermoso retrato del vulcano, un fascinante, pausado y emotivo relato escrito por Scott y David Tipton y dibujado por David Messina, en una lectura imprescindible para trekkies. La franquicia cinematográfica, relanzada de la mano de J. J. Abrams, ha encontrado un apreciable reflejo en el mundo del cómic. Suele ser habitual que las editoriales norteamericanas aprovechen los grandes estrenos cinematográficos para expandir franquicias de esta manera, y no siempre con productos lo suficientemente interesantes como para atraer más lectores que los completistas. Sin embargo, Las reflexiones de Spock se desmarca en cierta manera de esa etiqueta, pues asume también como canónicos hechos de elementos de la franquicia como la serie Star Trek. La nueva generación y la primera película que protagonizó esta segunda tripulación del Enterprise, la séptima en la serie, La próxima generación (David Carson, 1994). Las reflexiones de Spock narra un viaje del vulcano con rumbo y objetivo al principio desconocidos. En el trayecto, Spock irá recordando enseñanzas, vivencias, momentos de su vida que han definido su peculiar personalidad, herencia de un padre vulcano y una madre humana.
No es una biografía de Spock en sentido estricto, pues esa se ha ido trazando en las series y películas de Star Trek y es la que forma parte del ideario de los aficionados a la saga. Es más que eso, una historia deudora de esa rica herencia narrativa que forma parte de la historia de la televisión y el cine. Habría sido redundante hacer algo así y sus autores aciertan al ofrecer algo diferente, algo que expanda la mitología ya conocida sin traicionarla. Y es que no hay nada gratuito en este cómic. Todo obedece al fino trazo de un maravilloso retrato psicológico y personal de Spock. Todos los acontecimientos relatados encajan en esa biografía oficial que ha venido conformando en la pantalla el actor Leonard Nimoy (también en las dos últimas películas Zachary Quinto). El guión, un sincero homenaje a Spock, es respetuoso con la figura de un personaje tan conocido como querido y admirado, sin descuidar por ello el entramado de una preciosa historia, y eso es digno de aplauso. En esta historia no hay grandes escenas de acción o un ritmo frenético como ofrecía la película de Abrams o sus precuelas de cómic, y sin embargo es tan adecuado para Star Trek como aquellas historias. El relato fluye con la misma tranquilidad y pausa que manifiesta Spock incluso en las situaciones más difíciles. El tono en este recorrido por la vida del personaje, planteado a modo de flashbacks, es un acierto más de Scott y David Tipton. Los guionistas no sólo conocen perfectamente al protagonista de su historia, sino que consiguen trasladar esa sensación al lector.
David Messina es, para muchos, el dibujante que mejor capta el estilo que necesita Star Trek en los cómics de esta época. No les falta razón, pues el trabajo del italiano es magnífico. Con siluetas gruesas y rostros muy expresivos, el ilustrador refleja perfectamente los rasgos de muchos de los actores que dieron vida a sus personajes en la pantalla, sin perder por ello un ápice de credibilidad y sin distraerse de las necesidades de la historia. Como en el guión, todo en el dibujo, los personajes y los escenarios, encaja perfectamente en lo que uno puede esperar de un cómic de Star Trek. Parece casi imposible contar una historia sobre Spock sin que James T. Kirk, inmortalizado para siempre con el rostro de William Shatner, tenga algún papel en ella, y aquí lo tiene como motor de la melancolía del vulcano. En Las reflexiones de Spock también aparecen, entre otros, la tripulación original del Enterprise al completo; el siguiente gran capitán de la nave, Picard (Patrick Stewart); los padres de Spock, Sarek y Amanda; el capitán Pike; o la teniente Saavik (interpretada por Kirstie Alley en la segunda película de la saga, La ira de Khan). Un lujo para cualquier trekkie, para cualquier amante de la ciencia ficción y también para cualquier lector novato en el apasionante mundo de Star Trek.
La edición española de Las reflexiones de Spock incluye los cuatro números de la miniserie Star Trek: Spock – Reflections, creada por los Tipton y Messina, y que IDW Publishing editó originalmente entre julio y octubre de 2009, como parte de la línea de cómics basada en las historias creadas por Gene Rodenberry que coincidiera con el estreno de la nueva película de Star Trek, dirigida por J. J. Abrams. Fue el tercer tomo que publica en España Likantro sobre las nuevas aventuras cinematográficas de Star Trek en cómic, tras Countdown y Nero. El volumen editado por Likantro cuenta con interesantes extras: una biografía de Spock a modo de introducción escrita por Juan Carlos Díaz Maroto y Luis Alboreca, autores del libro Star Trek. La última frontera; dos ilustraciones inéditas de Javier Aranda y Cels Piñol; y las portadas originales de Messina para esta miniserie y las cubiertas alternativas que hizo David A. Williams para los tres primeros números.