Guión: Frank Miller.
Dibujo: Frank Miller.
Páginas: 80.
Precio: 12 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Agosto 2007.
Evaluar el trabajo de Frank Miller como autor es una tarea que él mismo se ha encargado de complicar con los años. En la década de los 80, era un autor reverenciado por prácticamente todo el mundo del cómic, gracias a su etapa en Daredevil, sus inconmensurables trabajos con Batman (El regreso del Señor de la Noche y Año uno) y gozosos experimentos como Ronin. Pero poco a poco, con sus siguientes trabajos, incluso con los más notables como 300 o Sin City, ha ido encontrando una contestación cada vez mayor entre los aficionados, hasta llegar al rechazo más absoluto manifestado con el paupérrimo resultado de Holy Terror! Elektra Lives Again es uno de esos trabajos intermedios, en los que se conjuga parte de la genialidad que tuvo en sus mejores momentos como autor y la intrascendencia general de la historia en la mitología que ya había construido con suma brillantez en el mundo de Daredevil. Y es que es difícil encontrar elementos novedosos en el relato, sensaciones que no desprendiera ya su genial etapa en la serie, pero al menos tiempo Miller consigue deslumbrar con unas ilustraciones hipnóticas, etéreas y brillantes en todo momento.
Elektra Lives Again es, de hecho, un festín visual con el que Miller es capaz de conseguir todo lo que se propone. Cambia el ritmo narrativo a su antojo, mostrando con viñetas pequeñas el sufrimiento de Matt Murdock y con las más grandes el suave pero contundente movimiento de Elektra, hasta desembocar en una sugerente doble página final de la asesina que, en cierta medida, supone el punto final del autor con el personaje. Toda la historia parece un desolado canto de amor. El de Matt Murdock ante la pérdida de Elektra, pero probablemente también del mismo autor, que trata a su personaje femenino como una presencia ausente y muda, como un ángel vengador y salvador, como una ensoñación del propio Matt que se confunde entre símiles religiosos (otra constante en el Daredevil de Miller). Tanta es su importancia, la que le otorga el título a pesar de que ésta no es una historia de Elektra sino de Matt Murdock, que el relato decrece bastante cuando ella no es una presencia acusada. Cuando es Bullseye quien dirige hacia dónde va el relato, el conjunto se resiente. El arte sigue brillando, pero el interés no es el mismo porque no hay mucho nuevo en la historia. Rellena algún hueco de su etapa en la serie central e incluso se aventura por terrenos que Marvel se apresuró a situar fuera de continuidad, pero no destaca tanto por esa vía.
Sin contar con el entintado de Klaus Janson y dejando el coloreado a la habitual Lynn Varley (su entonces esposa), Miller acaba destacando en los aspectos más formales de la novela gráfica. Elektra Lives Again vive en en el hermoso contraste del rojo del traje de Elektra y el blanco de la nieve, en la ominosa oscuridad de las confesiones de Matt con el sacerdote, las confidencias personales al teléfono con Karen Page o sexuales con Alice Courtney o los amargos recuerdos que despiertan el cadáver de Bullseye después resucitado para el duelo final. Y es precisamente ahí donde Miller no consigue su propósito. Busca con ahínco ese sabor a duelo definitivo, a clímax trascendente e irrepetible, pero no lo consigue porque eso ya lo alcanzó en su momento con estos mismos personajes. Se entiende que esta historia leída por separado puede dejar un poso más complejo que si el lector se acerca a ella conociendo el fructífero paso del autor por Daredevil, pero el referente minimiza su impacto. No lo anula, porque como lectura es completa y satisfactoria, entretenida y con un muy buen ritmo. Pero se limita a homenajear a los mitos de los que habla, sin llegar a hacerlos crecer. Y eso, en la complejidad que se espera de una trayectoria, es el punto débil de este trabajo, en el que lo más gozoso es recrearse en las bellísimas imágenes que construye Miller.
Marvel Comics editó Elektra Lives Again en 1990. Panini editó la novela gráfica por primera vez en 1991 y, posteriormente, dentro de su colección Best of Marvel Essentials aunque esta edición ya está también descatalogada. El libro no tiene más contenidos extras que un articulo a modo de introducción escrito por Juan José Palacios.