Guión: Adam Glass.
Dibujo: Federico Dallocchio, Cliff Richards, Clayton Henry, Ransom Getty, Scott Hanna e Ig Guara.
Páginas: 128.
Precio: 14,95 euros.
Presentación: Cartoné.
Publicación: Enero 2013.
Un puñado de tipos duros, chicas peligrosas, misiones imposibles y la sensación de que todo el mundo puede caer en cualquier página. Eso es lo que ofrece Escuadrón Suicida en el volumen con el que inicia su andadura en el nuevo universo DC. El guionista Adam Glass ofrece un relato trepidante, violento y plagado de sorpresas. Y por si hacían falta más ingredientes que despierten la curiosidad del lector, tal y como se adelanta en el título del libro, en estas páginas se cuenta como Harley Quinn, uno de los personajes femeninos más fascinantes del Universo DC, llegó a ser la compañera del Joker. En el artículo que sirve para cerrar el volumen español, Fran San Rafael relata una breve historia del Escuadrón Suicida, contando algunos detalles que conviene saber para disfrutar aún más de la lectura de este volumen. Es importante saber qué estaba ya presente en la historia del grupo y qué añade Glass en sus guiones. Más allá de adelantar la presencia de algunos personajes que no están en el primero de los ocho números que comprende este recopilatorio, no hay spoilers en dicho artículo, con lo que puede ser leído tanto antes de abordar la historia como después.
Aunque el origen de Harley Quinn no arranca realmente hasta el número 6, esa historia es el centro del volumen. Lo es desde un punto de vista comercial, porque es el título que ECC ha escogido para el libro, para su portada y para su contraportada, además de incluir la leyenda “de las páginas de Batman” en su cubierta para atraer lectores de dicho personaje. Pero, sobre todo, lo es por el inmenso carisma de Harley. No es, a priori, el eje de la serie, un papel que parece reservado para Deadshot, pero su personalidad lo impregna todo desde el principio. Es la protagonista de la portada del primer número y quien se lleva muchas de las mejores escenas previas a este arco argumental. El rompedor atuendo de Harley fue cuestión de debate antes incluso de que se publicara el primer número de esta serie. Es, efectivamente, novedoso y le da el toque sexual que quizá faltaba en la versión original de Bruce Timm y Paul Dini para la mítica Batman. The Animated Series, pero no hay nada en él que vaya contra la esencia del personaje, más bien al contrario. Más discutible es el añadido al origen de Harley, que suma un dramatismo que antes no tenía, desde luego, pero, al mismo tiempo, resta especificidad al del Joker. Eso es lo más cuestionable de una historia que, desarrollada a fuego lento desde el arranque de la serie, convence casi siempre.
La idea de un grupo de villanos presos y unidos en un grupo en activo por un Gobierno que quiere aprovecharse de sus condenas para que trabajen en su beneficio siempre ha tenido su atractivo. Quizá ahora que el cómic de superhéroes ha abrazado con más fuerza que nunca su lado más oscuro no tenga la misma fuerza que hace dos o tres décadas y eso juega en su contra, pero sigue siendo un concepto interesante, en el que se agradece que se mantenga la presencia de una estilizada Amanda Waller. En apenas ocho números, Glass consigue que la curiosidad inicial se transforme en un razonable disfrute como es incontenible la sensación de inseguridad que transmite la situación de todos y cada uno de los personajes. Se palpa la tensión, y eso es un punto a favor muy importante. Quizá lo que más se echa de menos en este arranque es una uniformidad en la faceta gráfica. Hasta tres dibujantes diferentes, con acabados de tres más en otros tantos números, desfilan por la serie. Aunque Federico Dallocchio es quien marca la pauta en el dibujo por ilustrar el mayor número de episodios, es difícil no pensar que el premio gordo se lo lleva Clayton Henry, autor de los dos en los que se desarrolla principalmente la historia que tiene a Harley Quinn como protagonista. En cualquier caso, da la impresión de que hay más saltos de estilo de los que serían deseables, teniendo además en cuanto que Dallocchio hace cinco de los ocho números.
La sorpresa más agradable que se saca de Escuadrón Suicida. El origen de Harley Quinn es que se trata de mucho más que el origen de este personaje. Es una lectura gamberra, entretenida, adulta y violenta (indescriptibles algunos de los ataques del salvaje Rey Tiburón), por la que, además, pueden ir desfilando de forma episódica villanos de todos los grandes personajes del Universo DC. Eso es lo que aleja este título de la rutina, aún ofreciendo lo que ya se puede encontrar en otros muchos títulos. Cada número puede tener más sorpresas de las que parece y abrir caminos que puede que ni el propio Glass sepa dónde van a conducir. Y esa incertidumbre realista es muy agradecida en un mundo de historias normalmente tan previsibles o de giros tan imposibles de creer. El libro incluye los ocho primeros números de Suicide Squad, publicados por DC Comics entre noviembre de 2011 y junio de 2012. Adam Glass es el guionista de todos ellos, mientras que Federico Dallocchio dibuja los dos primeros (el primero junto a Ransom Getty y el segundo con Andrei Bressan), el cuarto, el quinto y el octavo, Cliff Richards el tercero y Clayton Henry el sexto y el séptimo (éste segundo junto a IG Guara). Además se incluyen las portadas originales de Ryan Benjamin (números 1 y 2), Ken Lashey (3 a 5 y 8), Paul Renaud (6) Ivan Reis (7).