CÓMIC PARA TODOS

‘Conan. La leyenda’ 6, de Timothy Truman y Tomás Giorello

conan-la-leyenda-hc-n6_9788468476988Editorial: Planeta DeAgostini.

Guión: Timothy Truman.

Dibujo: Tomás Giorello.

Páginas: 160.

Precio: 18,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Febrero 2012.

Conan. La leyenda alcanzó su sexto número cerrando la primera etapa de las aventuras del personaje editadas por Dark Horse, es decir, la primera serie regular, a la que dio el nombre de Conan. El cierre se hizo con la adaptación que Timothy Truman y Tomás Giorello hicieron de La mano de Nergal, una aventura del bárbaro que Robert E. Howard nunca acabó de escribir. Lo comenzó en los años 30 y Lin Carter acabó para publicarlo por primera vez en 1967. Esa características hace que sea un proceso fascinante su traslación a las viñetas en esta serie que pretende ser una cronología definitiva de las historias de Conan. En ese sentido, el relato es tan imprescindible como la lectura de los dos artículos que contiene el volumen de Planeta DeAgostini, a cargo de Mark Finn y Timothy Truman, esenciales para conocer la intrahistoria que esconde esta adaptación.

Como explica en ese artículo el guionista Truman, es imposible disociar la lectura de esta historia de la de Villanos en la casa, que apareció en el quinto número de esta recopilación de Planeta DeAgostini. Aunque son relatos independientes, se trata de una misma saga gracias a un personaje muy concreto: el gunderio Nestor, primero enemigo, después compañero de aventuras y finalmente ejecutor involuntario de una maldición lanzada contra Conan. Y junto a él, Iniri, una joven y hermosa ladrona que arriesga su propia vida para avisar al cimmerio del peligro que corre. Truman es un narrador que se distancia de Kurt Busiek, el guionista que inició las aventuras de Conan en el sello Dark Horse. Hay cierta continuidad en la lectura de sus historias, pero también diferencias notables. A Truman le gusta mucho más alternar partes muy narradas con otras sin apenas diálogo ni palabra que perturbe la acción. Es, si se quiere, más directo que Busiek, más espectacular y gusta probablemente más de la inclusión de elementos sobrenaturales que desemboquen en las luchas en las que siempre apetece ver a Conan.

En esta historia, el cimmerio llega a la ciudad de Yaralet, que vive atemorizada por la presencia de un horror sobrenatural. Su rey, Than, parece tener un plan para erradicarlo, un plan inducido por su consejero Atalis y que tiene que ver con su boda con la princesa Ereshka, cuya llegada a la ciudad está cercana. Por casualidad, Conan se unirá al ejército de Than como espada a sueldo justo a tiempo de intentar que la princesa no sufra daño alguno ante el ataque de un ejército de criaturas infernales. A Truman le toca lidiar con un aspecto a veces apuntado como ironía pero no del todo desarrollado en la personalidad de Conan, su cansancio ante el mundo pretendidamente civilizado al que se ha lanzado lejos de su hogar. Junto a este detalle, el guionista de La mano de Nergal apuesta por el Conan violento y batallador, un mercenario dispuesto a aceptar cualquier misión, por desconocida que sea, con tal que reunir el suficiente oro que le permita continuar su viaje. Su honor y su cinismo siguen ahí para que la esencia del personaje no cambie. El acierto de Truman está en que, aún sin el equipo original que inició esta serie, la magia de este Conan de Dark Horse se mantuvo presente en todas y cada una de las páginas de este libro.

En los dos números que ya había dibujado Tomás Giorello de Villanos en la casa había intentado acercarse al estilo de Cary Nord, ilustrador original de la serie, que había sentado las bases de la imagen de este Conan. Pero en esta saga es más fiel a sí mismo, con un trazo mucho más definido que el carente de entintado que Nord popularizó en la serie. El color de José Villarubia también contribuye a que la atmósfera de estos números difiera del tono general mostrado hasta entonces por la serie. Giorello disfruta y hace disfrutar en las páginas en las que presenta a un Conan desatado en la batalla, es más rudo que Nord y en esta historia queda ligeramente por debajo de lo que aquel había ofrecido como narrador en los números precedentes. El volumen en español se completa con las portadas originales, obra del propio Giorello, algunos de sus bocetos y unas cuantas páginas del mismo ilustrador antes de ser coloreadas. El libro comprende los cuatro números finales de la primera colección que Dark Horse dedicó al cimmerio, del 47 al 50, editados originalmente entre diciembre de 2007 y mayo de 2008. Con ese número redondo acabó Conan, y lo hizo con una historia trepidante, repleta de todo aquello que hace del bárbaro cimmerio un personaje inmortal: criaturas sobrenaturales, magos poderosos, hermosas mujeres, sangre y violencia, todo ello mezclado en un guión inteligente y servido con un dibujo impactante y colorista.

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Esta entrada fue publicada el 25 septiembre, 2013 por en Cómic, Conan, Dark Horse, Planeta DeAgostini, Timothy Truman, Tomás Giorello.

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