Guión: J. M. DeMatteis.
Dibujo: Jamie Tolagson.
Páginas: 136.
Precio: 12,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Junio 2013.
Cada cierto tiempo surge una historia que recuerda a los lectores que Superman es alienígena. Y aunque parezca una obviedad, no en vano hablamos del que durante mucho tiempo se conoció como el último superviviente del planeta Krypton (aunque con los años muchos de sus habitantes han ido llegando a la Tierra), ese planteamiento siempre tiene un punto atractivo que hace que dichos relatos se afronten con entusiasmo y expectativas elevadas. Superman. Avistamiento en Kansas es una de esas historias, en la que lo novedoso (y arriesgado) de la aproximación a esa materia de J. M. DeMatteis y Jamie Tolagson está en la relación que entablan entre el Hombre de Acero y el siempre polémico fenómeno ufológico. Aunque mantener el equilibrio en esa difícil relación es complejo, DeMatteis expone su relato con maestría en su primera mitad, haciéndolo humana y personal no sólo a través de la figura de Superman sino también de los otros personajes que desfilan por la trama. Sin embargo, en la segunda parte el desarrollo deviene en excesivamente confuso y pierde la claridad y la intriga que sí tenía en la primera, aún manteniendo un nivel gráfico muy bueno.
Empezando por lo más positivo, las ocho primeras páginas son una muestra perfecta de los mejores logros de Dematteis y Tolagson en esta historia. Están cargadas de brillantez e intriga, y son modélicas presentaciones de las cuatro principales aristas de la historia: Herbert Moore, un vecino de Smallville que grabó la nave en la que Kal-El llegó a la Tierra y ahora ha cedido las imágenes para ser emitidas por televisión; Jor-El, calibrando las posibilidades de que su hijo sobreviva tras la destrucción de Krypton y el papel que podría jugar en su mundo de adopción; Laura Wright, una mujer cuyo hijo pequeño fue abducido al mismo tiempo que Kal-El llegaba a nuestro planeta; y, por supuesto, el propio Superman, con las dudas que esta historia despierta en él sobre su naturaleza humana. La presentación de las piezas es un emocionante crescendo psicológico, que juega con la duda sobre qué es real y que no lo es, sobre la propia naturaleza de Superman y las circunstancias que rodearon su viaje a la Tierra. DeMatteis profundiza ahí con acierto en la figura del héroe, y lo hace además prescindiendo prácticamente de la acción, con lo que apenas se ve a Superman utilizando sus poderes. Esta es una historia psicológica y emocional. Sin embargo, queda la impresión de que el guionista, una vez ha hecho lo más complicado, no tiene demasiado claro cómo responder a las acertadas preguntas que ha planteado. La resolución del misterio no está a la altura del propio misterio.
La ausencia de concreción en la segunda mitad de la historia queda algo aliviada por la apuesta visual de Tolagson. El ilustrador sabe escoger cuándo tiene que ser espectacular y cuándo tiene que se minimalista y recoge con mucho acierto la tradición más conocida de las teorías ufológicas (el platillo volante, los pequeños hombrecillos verdes de ojos almendrados). Desde la sencillez de líneas al giro en el punto de vista de algunas viñetas y pasando por los efectos de iluminación, son las elecciones en la ilustración las que salvan el resultado final en los momentos más endebles de la trama. Superman. Avistamiento en Kansas arranca como una historia atractiva tanto para los seguidores de Superman como para los lectores interesados en el fenómeno OVNI. Ambos lados del curioso del planteamiento de DeMatteis suscitan suficientes elementos de interés como para emprender esta lectura. El oficio del escritor le permite moverse a gusto en las escenas más dramáticas (Herbert recordando a su esposa, Laura soñando con el regreso de su hijo), en las más cómicas (Perry White hablando sobre Jimmy Olsen) y en las más fantásticas (las cavilaciones de Jor-El). Es verdad que la magia del guión se va perdiendo poco a poco, pero a cambio Tolagson mantiene el nivel admirablemente.
Avistamiento en Kansas queda así como una simpática rareza para completistas (tanto de Superman como de la irregular pero siempre llamativa obra de DeMatteis) que podría haber llegado mucho más lejos, pero que, en todo caso, tiene momentos muy conseguidos y un muy buen dibujo. El volumen publicado por ECC incluye los dos números de Superman: The Kansas Sighting, que DC Comics editó en noviembre y diciembre de 2003. A pesar de tener casi diez años, esta historia permanecía inédita en nuestro país. La edición española no incluye más contenido extra que las dos ilustraciones de cubierta originales, a cargo de Jamie Tolagson como el resto del dibujo, y un artículo de presentación escrito por Javier Olivares Tolosa.