Los atentados del 11-S tuvieron su reflejo en todas las artes, con un especial énfasis en lo más simbólico de aquella trágica jornada de 2001, la caída de las Torres Gemelas de Nueva York. El cómic no escapó al influjo de este hecho, uno de los acontecimientos más relevantes de los años que llevamos del siglo XXI. Las viñetas han recordado a las víctimas y homenajeado a los héroes de aquel día, pero también, siendo esto lo que más atención mediática genera por parte del noveno arte, han colocado a sus héroes más emblemáticos en el centro de aquella tragedia. Así sucedió en el número 36 del segundo volumen de The Amazing Spider-Man, cuya portada era completamente negra en señal de duelo por las víctimas. El héroe arácnido, uno de los emblemas de Nueva York, fue el primer superhéroe en vivir el 11-S en sus páginas, y con él buena parte del Universo Marvel. Lo hizo con las palabras de J. M. Straczynski y los lápices de John Romita Jr.
El número, publicado en diciembre de 2001, transmite un mensaje de esperanza narrado en off por Spiderman mientras los héroes Marvel ayudan en las tareas de desescombro. La historia fue muy polémica por varios motivos, especialmente por presentar a villanos de la editorial lamentando el suceso. El Doctor Muerte incluso dejaba escapar lágrimas. No fue Strazcynski quien decidió que se viera al Doctor Muerte llorando, sino Romita. Lo que pretendía, explicó, es que esas lágrimas fueran las del mundo entero. “Considéralo simbolismo o una metáfora, pero todos nosotros, buenos o malos, nos estremecimos. Todos nosotros”, explicó años después el dibujante en la web Comic Book Resources. Curiosamente, el 11-S también afectó a Spiderman en el cine. Sony retiró el primer trailer de la primera película que dirigió Sam Raimi sobre el personaje porque finalizaba con un helicóptero atrapado en una enorme tela de araña entre las Torres Gemelas.
Todos los detalles de los atentados del 11-S se dieron a conocer en el informe que publicó la comisión encargada de analizar los ataques a Nueva York y Washington. Sid Jacobson y Ernie Colón adaptaron el texto, colocando los hechos cronológicamente en formato cómic. El informe 11-S. Una novela gráfica supone la aproximación más didáctica y periodística para conocer la versión oficial de lo que aconteció aquel día. En una entrevista que los autores concedieron a la web Slate, Jacobson aseguró que lo importante son las conclusiones de la comisión. “Pensamos que era muy importante hacerlas accesibles de una forma más fácilmente comprensible”, explica. “Lo que hemos tratado de evitar es dar pistas sobre nuestras opiniones políticas”, añade Colón.
Además de los hechos y del homenaje superheroico, las principales editoriales norteamericanas decidieron lanzar al mercado sus propios reconocimientos a las víctimas de aquellos atentados y los héroes de aquel día. En total se lanzaron cuatro ejemplares que reunieron a los nombres más ilustras de la industria del cómic estadounidense. Marvel lanzó dos especiales, Heroes y A moment of silence (Un momento de silencio), y los beneficios los destinó a la Twin Towers Fund. El primero, con portada de Alex Ross, era un homenaje a policías, bomberos y quienes ayudaron en el rescate de las víctimas. El segundo, con introducción del entonces alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, contiene cuatro perspectivas diferentes del 11-S contadas sin palabras.
La segunda gran compañía del cómic americano, DC Comics, se unió otras tres grandes firmas (Image, Dark Horse y Chaos!) para producir dos números especiales. Los beneficios por las ventas se destinaron a cuatro asociaciones fundadas tras los atentados terroristas de Nueva York y Washington: World Trade Center Relief Fund, Survivors Fund, September 11th Fund y Twin Towers Fund. El primer volumen de este díptico lo editaron Image, Dark Horse y Chaos! Con el título 9-11. Artists respond (Los artistas responden). El segundo corrió a cargo de DC bajo el epígrafe The World’s Finest Comic Book Writers & Artists Tell Stories to Remenber (Los mejores artistas y dibujantes de cómic del mundo cuentan historias para recordar). Superman se asombra desde su portada por el trabajo de los héroes reales de aquel día.
Los autores del cómic independiente tuvieron la posibilidad de dar su homenaje a las víctimas del 11-S en 9-11. Emergency Relief, editado por Alternative Comics, mientras que Joseph Michael Linsner escribió y dibujo su homenaje a las Torres Gemelas en el especial I love New York . Los beneficios de ambos ejemplares se donaron a la Cruz Roja. Todos estos números se publicaron en los meses siguientes a los atentados, salvo El informe 11-S que vio la luz en 2006. Y todos ellos son una forma magnífica de recordar aquel terrible día, de recordar a los que perdieron la vida y de elogiar el trabajo de quienes ayudaron a los afectados de aquellos atentados.