Guión: Mike Johnson, Scott Lobdell, Tom DeFalco.
Dibujo: Mahmud Asrar, Iban Coello, Tom Derenick, Ron Frenz, Mike Johnson, Julius Lopez, Amilcar Pinna, Roger Robinson, Kenneth Rocafort, R. B. Silva.
Páginas: 112 (número 1), 136 (número 2), 96 (número 3).
Precio: 11,50 euros (número 1), 12,95 (número 2), 8,95 (número 3).
Presentación: Rústica.
Publicación: Mayo – Julio 2013.
Algo más de un año tardó DC en reunir a los personajes del ala supermanera de su catálogo en uno de sus habituales eventos. Lo hizo en La llegada de H’El, colocando a Superman, Supergirl y Superboy ante los planes de un poderoso ser llamado H’El que también consiguió escapar de la destrucción de Krypton y que anhela volver en el tiempo para evitar su destrucción con la ayuda de los supervivientes de aquel planeta que hay en la Tierra. ¿El resultado? Una saga satisfactoria, con buenos momentos y que, con la consabida espectacularidad que demandan estos cross-overs entre colecciones, se ancla con acierto en el desarrollo emocional de los personajes, especialmente en el caso de Supergirl. Y es que uno de los puntos fuertes de esta historia está, precisamente, en que no hay un ansia de que sea una historia únicamente de Superman por encima de todas las cosas. Por supuesto, el Hombre de Acero es protagonista y clave esencial, pero eso no convierte en secundarios, ni mucho menos en comparsas, a sus acompañantes. Incluso hay tiempo para que la Liga de la Justicia tenga su cuota en el arco argumental, que se desenvuelve francamente bien y que abre bastantes posibilidades de cara al futuro.
Lo más atractivo de La llegada de H’El está en que el eje es Krypton y la relación que tienen con su planeta natal y entre ellos los tres protagonistas. Superman honra a Krypton, pero lo hace desde su educación terrestre, sabe que el planeta fue destruido y mira hacia el futuro. Supergirl sigue bajo el shock de descubrir, y no terminar de creer, lo que le contó su primo al llegar a la Tierra, y ese es el motivo por el que está dispuesta a llegar hasta donde haga falta ante la más mínima posibilidad de recuperar su planeta y su vida anterior. Superboy es una víctima que se ve en medio de una guerra que ni entiende ni ha provocado, es un clon creado sin saber por o para qué, algo inconsciente de su herencia kryptoniana. Toda la saga viene a ser un gozoso y constante choque entre las circunstancias y deseos de los tres personajes: Kara exponiendo de forma inconsciente la identidad secreta de Clark, éste aleccionado a Kon-El, Supergirl y Superboy mostrándose mucho recelo, el sarcasmo entre Superman y Superboy… Y entre todos ellos, H’El, un personaje capaz de corromper las buenas intenciones de Kara, de poner en riesgo la vida de millones de seres humanos por Krypton y de luchar contra los héroes más poderosos de la Tierra. El mérito de Scott Lobdell, Mike Johnson y Tom DeFalso está en hilar los sueños y circunstancias personales de sus tres protagonistas entre sí y con la herencia de Krypton.
Eso es lo que hace atractiva esta saga, que además de una batalla espectacular es un camino muy personal. Dicha espectacularidad está muy bien dosificada a lo largo de la historia y con enfrentamientos muy variados. La saga esquiva francamente bien lo más previsible del duelo contra un solo villano. Brilla la introducción de Lex Luthor, la adecuada aunque breve presencia de los Jóvenes Titanes y la participación de la Liga de la Justicia casi al completo. Lo mejor de esa parte de la historia está en el choque de héroes, el enfrentamiento de Supergirl primero con Flash y después con Wonder Woman (indudable tópico del cómic de superhéroes enfrentar a dos personajes femeninos, pero DeFalco y Johnson al guión y R. B. Silva y Mahmud Asrar al dibujo hacen que funcione admirablemente bien). En el aspecto gráfico, Superman y Supergirl ofrecen los momentos más brillantes, gracias a sus dibujantes regulares, Kenneth Rocafort y Mahmud Asrar. El primero, con similitudes a Michael Turner, es quien mejor captura la diferencia de edad, porte y empaque entre Superman y Superboy, además de la espectacularidad de los escenarios o la belleza de Wonder Woman. Asrar, por su parte, es un muy buen narrador, que ofrece mucho dinamismo y el aspecto que mejor encaja en Supergirl. La serie de Superboy, que es la que no mantiene un dibujante regular a lo largo de La llegada de H’El es probablemente la más floja visualmente.
ECC ha publicado el evento en tres volúmenes. El primero incluye los números 13 y 14 de Superman, 14 y 15 de Superboy y 14 de Supergirl. El segundo, el 15 de Superman, el 16 de Superboy y su Annual número 1, y los 15 y 16 de Supergirl. Y, finalmente, el tercer y último número de la edición española contiene los número 16 y 17 de Superman, 17 de Superboy y 17 de Supergirl. DC publicó todos los números que forman la saga, originalmente titulada H’El on Earth (un juego de palabras para indicar que el infierno está en la Tierra), entre octubre de 2012 y marzo de 2013. Los números españoles incluyen como contenido extra las portadas originales, realizadas por Kenneth Rocafort para Superman, R. B. Silva para Superboy y Mahmud Asrar para Supergirl, más la de Yvel Guichet para el Annual de Superboy. De todas ellas salvo la del Annual se ofrecen versiones previas a la portada final.