Guión: Kelly Sue DeConnick.
Dibujo: Dexter Soy, Emma Ríos, Rich Elson, Karl Kessel y Al Barrionuevo.
Páginas: 136.
Precio: 12 euros.
Presentación: Rustica con solapas.
Publicación: Mayo 2013.
Qué difícil sigue siendo que una superheroina protagonice una cabecera de larga duración. Uno de los últimos intentos es Capitana Marvel. Y sí, por desgracia sigue siendo noticia que una mujer dé título a un cómic y que éste perdure. Tener que destacar que es una serie hecha por mujeres (Kelly Sue DeConnick al guión y la española Emma Ríos dibujando una tercera parte del contenido de este volumen) es una noticia aún peor, porque evidencia que, a pesar de los muchos movimientos para remediarlo, el cómic de superhéroes sigue siendo cosa de hombres, tanto en los creadores como en los personajes, incluso en los lectores. Por eso hay que agradecer que, cuando surgen productos como Capitana Marvel, se hagan bien. Es la única forma de que todos comprendamos que esto es la normalidad a la que hay que aspirar. Anhelando volar, título de este primer número de la colección en español, representa no sólo las ansias de la Capitana Marvel tras abrazar ese nombre sino también este grito de mujer que esconde tanto su narración como su creación. Y así, hay que decirlo, da gusto. Porque éste es un buen cómic de superhéroes, en el que no hacen falta mensajes feministas extremos para destacar su existencia.
DeConnick sigue aquella vieja máxima de comenzar con un terremoto y seguir subiendo de intensidad. Así, en el arranque coloca a Carol Danvers luchando codo con codo con el Capitán América contra el Hombre Absorbente. Y es una batalla que dice mucho más de lo que suponen los golpes cruzados en una atractiva, incluso sensual a ratos, coreografía. Primero sobre la espectacularidad que busca la autora, y que encuentra un reflejo magnífico en el dibujo fotorrealista de Dexter Soy. Hay en el lenguaje del villano y la respuesta que recibe de ambos héroes un toque de lucha de géneros algo barriobajera que se agradece. Ayuda a asentar ese tono de reivindicación femenina que tiene este cómic y que sentencia de forma lapidaria el propio Capitán América personificándolo en la protagonista: «Lo importante es esto: has dirigido a los Vengadores. Has salvado al mundo. Deja de presentarte como una segundona… Toma el mando». Y así, de una forma tan rotunda, la nueva Capitana Marvel ha recibido su bautismo de fuego. No por su uniforme, no por su pasado, no por ser una mujer, sino por ser quien es, todo un emblema que recoge la simbología que hizo popular el Capitán Marvel original, aunque en realidad y como recuerda el propio Capi, se llamara Mar-Vell. Lo que sigue es interesante y entretenido, pero la fuerza del arranque sólo se iguala en el final, tras una gozosa aventura con viajes por el tiempo que resulta ser al mismo tiempo un formidable viaje intimista de la propia Carol.
El dibujo de Dexter Soy lo completan hasta tres ilustradores más (Rich Elson, Karl Kessel y Al Barrionuevo) antes de dejar paso a Emma Ríos en los dos últimos números que comprende este volumen. Lo cierto es que parece difícil encontrar dos estilos más antagónicos para crear los diferentes capítulos de una misma historia, pero es igualmente cierto que los dos encuentran una forma de narrar extraordinaria. El primero, espectacular. La segunda, más experimental. Y los dos complementarios desde los extremos. Aunque parece más vendible el estilo de Soy, sobre todo al estar hablando de un cómic de superhéroes de una de las grandes editoriales norteamericanas (y no hay más que ver las portadas originales para comprobar cuál es el estilo dominante), hay que prestar atención a la forma en la que Ríos capta la atención del lector: durante quince páginas lo hace con Carol Danvers, y no es hasta la decimosexta cuando la Capitana Marvel aparece en todo su esplendor. Tan entregado está el lector en los años 60 en los que introducen guionista y autora que no hace falta ni la superheroína protagonista. Aún así, su forma de introducirla es magistral. Y lo que viene a continuación, con el bautismo que supone la presencia del Capitán Marvel original, una bendición casi tan importante como la inicial del Capitán América, reafirma que el arranque de la serie es más que interesante.
Este primer número de Panini incluye los seis primeros números de Captain Marvel, editados por Marvel entre julio y octubre de 2012. Como contenidos extra, un artículo de Bruno Orive detallando la presencia de la mujer en el cómic de superhéroes, el nacimiento del personaje como Ms. Marvel y su trayectoria hasta convertirse en Capitana Marvel, y las portadas de los seis números incluidos, realizadas por Ed McGuinnes (números 1 a 4) y Terry Dodson (número 5 y 6), además de las que alternativas para el primer número que hicieron Adi Granov y Paolo Rivera, éste último dando el protagonismo a Spiderman como parte de las celebraciones de Marvel por el 50 aniversario de su creación y aprovechando su breve aparición en dicho número de Capitana Marvel.