Duración por episodio: 22 minutos.
Hay dos formas de enjuiciar la primera temporada de Ultimate Spider-Man. Por un lado, como una serie de dibujos animados que busca un público infantil y la fidelización de los más pequeños a través de la audiencia y la venta de merchandising. Por otra, como un producto heredero de lo que implica su título en la mitología de su personaje protagonista y de los nombres implicados en su producción. Optando por la primera vía, este Ultimate Spider-Man es una serie dinámica, con mucho humor y aún más acción, sin duda capaz de atrapar a los niños delante de la televisión capítulo tras capítulo. Pero si se escoge la segunda consideración, supone una severa decepción. Lo primero no requiere mucha más explicación, lo segundo sí. En primer lugar, hay que recordar que el trepamuros de Marvel tiene una larga tradición en el mundo de los dibujos animados y que la última de sus series, The Spectacular Spider-Man, puede presumir de ser la mejor encarnación del personaje en este medio.
En realidad, el debate está en el enfoque. Marvel ha decidido que sus series de dibujos animados sean comedias. Sucede con Ultimate Spider-Man de la misma forma que Avengers Assemble apostó por el humor tras la mejor serie del gran grupo de Marvel, la excepcional The Avengers: Earth’s Mightiest Heroes, y se anticipa a Hulk and the Agents of S.M.A.S.H. en la intención de que el chiste infantil sirva de eje central. Marvel hace comedias y ese aspecto no parece negociable. En el caso de Spiderman la sorpresa es mayor porque el título, Ultimate Spider-Man, remite al cómic del mismo nombre, que no es precisamente la versión más infantil del personaje. Sorprende aún más cuando se descubre que entre los productores y guionistas de la serie está Brian Michael Bendis, creador de la reinterpretación de Peter Parker en el universo Ultimate de las vieñtas. Y la sorpresa ya se convierte en la mencionada decepción cuando se encuentran también nombres como los de Paul Dini o Eric Radomski, parte de quienes sentaron cátedra en las adaptaciones televisivas de superhéroes con la mítica Batman. The Animated Series de los años 90. De todos ellos cabía esperarse, por ejemplo, los méritos de The Spectacular Spider-Man, pero no este Ultimate Spider-Man.
Hay que insistir en que, una vez conocidas sus reglas, el producto funciona como lo que es y es difícil que los niños se sustraigan a su encanto. Spiderman/Peter Parker actúa como narrador de sus propias aventuras, deteniendo el tiempo para ello, mostrándose como una versión caricaturesca de sí mismo para algunos gags y dialogando con sus particulares ángel y demonio sobre sus hombros. El personaje, además, no actúa solo, sino que recibe el adiestramiento de S.H.I.E.L.D., con el agente Coulson camuflado como el director del instituto en el que estudia Peter, y forma parte de un rocambolesco equipo en el que también están versiones juveniles de Power Man, Iron Fist, Nova y White Tiger. Sí, es una mezcla tan asombrosa como la de aquella serie de los 80, Spider-Man and his Amazing Friends, en la que el trepamuros compartía cartel con el Hombre de Hielo y con la recién creada Estrella de Fuego. El público adulto lo tiene difícil para aceptar las normas de una serie que, a lo largo de los 26 episodios de la primera temporada, se permite el lujo de ridiculizar a villanos como Loki o el Doctor Muerte, pero incluso para aceptar el mismo carácter de Spiderman, especialmente como Peter Parker, siempre luciendo como protagonista de una sit-com más que como un auténtico superhéroe o el adolescente con problemas que imaginaron Stan Lee y Steve Ditko.
No es cuestión, insisto, de juzgar con excesiva dureza todo lo que ofrece Ultimate Spider-Man, sino de aceptar o no su propuesta. No es una serie mala, sino un enfoque discutible. Porque si nos quedamos con lo visual, el trabajo es espléndido. La animación hace que Spiderman luzca como nunca. Hay que recordar que lo más debatible de The Spectacular Spider-Man estaba precisamente en que se alejaba de las versiones más realistas del héroe con un diseño mucho más simple. Ultimate, en cambio, deslumbra con su imagen porque, ahí sí, encaja con lo que se espera de las aventuras de este icono de Marvel. En todo, en el vestuario y en su forma de moverse. Convencen incluso las versiones más arriesgadas de sus secundarios, las más cercanas al universo Ultimate como las del Doctor Octopus o el Duende Verde, este último protagonizando el clímax final de la temporada. Ese viene a ser otro punto fuerte, que, olvidando los incontables chistes por episodio, las tramas secundarias, las más dramáticas, evolucionan más que correctamente. Y eso se refiere fundamentalmente a la familia Osborn, con el mencionado Duende Verde y también con Venom. Con cuantiosos cameos de personajes del universo Marvel y una animación casi siempre deslumbrante, la serie podría haberse convertido en la versión definitiva del personaje. En cambio, opta por ser la versión definitiva para los niños de hoy, sin aspirar a enamorar a los aficionados más clásicos o adultos… o a esos mismos niños cuando revisen la serie dentro de unos años.