Guión: Gail Simone.
Dibujo: Ed Benes, Daniel Sempere y Admira Wijaya.
Páginas: 136.
Precio: 12,95 euros.
Presentación: Rústica.
Publicación: Junio 2013.
La cuarta entrega de la edición española de Batgirl viene a ser la culminación de muchos caminos abiertos. Es más que probable que cuando Gail Simone tomó las riendas del personaje, una Barbara Gordon recuperada como Batgirl para el nuevo Universo DC, tuviera ya en mente algunos de los aspectos que plasma desde el punto de vista emocional en este número. Es, al mismo tiempo, la confluencia de este título las dos grandes sagas de Batman y su entorno desde que la editorial reinició sus colecciones, La noche de los Búhos y La muerte de la familia. Y es también el reencuentro de Batgirl con dos personajes, Catwoman y el Joker que han marcado su existencia de una forma muy diferente y en etapas muy alejadas en el tiempo. Mucha noticia editorial dentro de este volumen, sí, ¿pero merece la pena? La respuesta es rotunda: por supuesto. Gail Simone, que ya tiene experiencia en personajes femeninos muy bien construidos, hace evolucionar a una Barbara Gordon humana, auténtica y realista, en un cómic de superhéroes moderno, atractivo e intenso con el que es muy fácil disfrutar y devorar página a página lo que ofrece.
Este cuarto número, no obstante, obliga a hacer algunas advertencias sobre su contenido. La primera historia que se ofrece es la del primer annual de la serie, una especie de epílogo a La noche de los Búhos. La segunda, es el número 0, una iniciativa de DC para explicar detalles de sus personajes en su universo reiniciado cuando alcanzó el primer año de vida. Y después de eso está la saga principal que se publicita en su portada, la conexión de Batgirl con La muerte de la familia, y que ya quedó anticipada en el epílogo del tercer número español, que hay que recuperar antes de leer esa parte de este volumen. Sin embargo, la historia no finaliza en este libro, sino que es necesario acudir al número 16 del Batman de ECC para conocer el desenlace. Son muchos detalles como para no tenerlos en cuenta, pero las páginas que contiene esta cuarta entrega de Batgirl merece con creces el esfuerzo por parte del lector. Incluso con su historia más floja (en absoluto aburrida o intrascendente), el annual que abre el libro, porque supone el encuentro con Catwoman, rival del protagonismo femenino de Batgirl en los cómics de Batman de los años 60. Es una historia algo previsible en algunos aspectos, aunque emotiva y de mucho ritmo, y con un magnífico dibujo de estilo fotográfico a cargo del ilustrador indonesio Admira Wijaya.
Si esa historia brilla menos no es porque no tenga categoría, sino porque los otros dos contenidos de este volumen son brillantes. Batgirl era uno de los personajes de DC que sí necesitaba un número 0 porque había muchas preguntas sin respuesta sobre el pasado de Barbara Gordon. Simone ofrece una sensacional historia de origen, prueba definitiva del enorme carisma que siempre ha tenido el personaje y que muy pocos guionistas habían sido capaz de explotar hasta ahora, que conecta con La broma asesina, la novela gráfica de Alan Moore y Brian Bolland en la que el Joker dispara a Barbara, condenándola a una silla de ruedas, y también con el diseño de Jim Lee en Batman. All Star, de Frank Miller. No es nada fácil escribir la historia de una adolescente que sueña con imitar las hazañas de Batman. Y no es frecuente que un personaje femenino tenga tanta presencia y personalidad. En apenas 20 páginas, Gail Simone triunfa en los dos aspectos. Y el atractivo acabado visual que proporciona el dibujo de Ed Benes es la guinda a una historia destinada a convencer a todos los que nunca han leído a Batgirl de las incontables razones que hay para hacerlo.
A esta historia inspiradora le llega un abrupto final, que los lectores más clásicos reconocerán sin duda y que enlaza temáticamente con la saga fuerte del volumen. El Joker ha vuelto al universo DC. Simone no sólo despliega toda su maestría para hacer de la reacción emocional de Barbara ante ese hecho el motor de la historia, sino que escribe al propio Joker con mucha habilidad. Muestra su parte más enfermiza y violenta, mientras Batgirl se debate en ser ella misma, la adolescente que se enfundó por primera vez el traje soñando con ser como Batman, o romper de una vez por todas las reglas y cobrarse la venganza que atormenta sus sueños. Ese debate, aún quedando algún que otro cabo suelto, da una intensidad bastante inusual a la historia. Y además Benes es un dibujante perfecto para esta serie, como ya lo fue para Birds of Prey. Sus heroínas son siempre muy atractivas pero ancladas en la realidad, y Barbara Gordon (que pelea casi tanto como Batgirl) no es una excepción. Daniel Sempere, que realiza el segundo de los tres números de esta parte y algunas páginas del tercero es más que digno recambio. Es una lástima que, por avatares del evento editorial en que está incluida esta historia, no se pueda leer el final aquí. Es una decisión lógica, pero de alguna forma, y más si no se tiene a mano ese número 16 de Batman, rompe el extraordinario clímax emocional y la creciente tensión que Simone había alcanzado.
El volumen incluye el primer annual de Batgirl, publicado por DC Comics en octubre de 2012 y los números 0, de noviembre de septiembre del mismo año, y 14 a 16, de diciembre de 2012 a enero de 2013. La edición española incluye las portadas originales de todos los números, dibujadas por Ed Benes.