CÓMIC PARA TODOS

‘Antes de Watchmen. Rorschach’, de Brian Azzarello y Lee Bermejo

antes_watchmen_rorscha3BREditorial: ECC.

Guión: Brian Azzarello.

Dibujo: Lee Bermejo.

Páginas: 32 por ejemplar (4).

Precio: 2,50 euros por ejemplar.

Presentación: Grapa.

Publicación: Febrero – mayo 2013.

Rorschach era el gran protagonista de Watchmen. Al menos, el conductor de la historia, el tipo que hacía saltar la liebre sobre la muerte de los justicieros disfrazados y el que siempre pensó que había algo en movimiento que acabaría por cambiar el mundo. Por eso, hacer una precuela del personaje casi parecía obligar a su autor, fuera el que fuera, a emprender un camino totalmente diferente. ¿Y qué es lo que ha hecho Brian Azzarello? Efectivamente, buscar una vía alternativa para hablar de Rorschach sin necesidad de contradecir, matizar o siquiera ampliar el universo del personaje que plantearon Alan Moore y Dave Gibbons en Watchmen. Ni siquiera acercándose a aquellos eventos, como hace el resto de la línea de Antes de Watchmen. El mundo de Rorschach es violento de principio a fin y Azzarello no ha querido apartarse de ese camino. Es más, le ha dado un marco extraordinario para desarrollarse, en la segunda mitad de los años 70 y con un escenario que mezcla un apagón en Nueva York, la presencia de un asesino de mujeres y su búsqueda de un traficante de drogas.

Azzarello plantea con esos mimbres una historia sencilla, sin dobleces. Rorschach es Rorschach. Es el que se vio en Watchmen y no hay nada aquí que lo cambie. Lo que busca está más cerca del impacto de cada momento de salvajismo o perversión que de la elaboración de una trama memorable. Importan más el personaje y el escenario que la historia por sí misma. Y, como está dicho, más allá de la composición del personaje no hay conexión directa entre lo que se narra aquí y la memorable novela gráfica original. Eso ya deja bien claro que Azzarello no ha querido meterse en líos con el siempre polémico Moore y se ha dedicado a disfrutar con la violencia sin muchos límites que imagina en su historia. Hay un villano clásico, amalgama de unos cuantos personajes del ideario de ficción de la época en que se desarrolla el relato (imposible no ver ademanes o vestimenta del Al Pacino de El precio del poder o del John Travolta de Fiebre del sábado noche), y algo que intenta acercarse a un interés romántico para Rorschach, pero al guionista le importa mucho más que Nueva York parezca otro personaje de la historia.

Y en ese objetivo es imprescindible el formidable trabajo de Lee Bermejo. La tercera página del primer número es un deslumbrante plano aéreo de un Nueva York en el que no se ven sus iconos más reconocibles y, sin embargo, sí se intuye su depravación, su oscuridad, su violencia. En definitiva, su personalidad. Es el ambiente ideal para Rorschach y, no hay que tener miedo a decirlo, Bermejo le saca más partido que Gibbons en Watchmen, más pendiente de su rompedora gramática que de engrandecer al personaje por esa vía. Las luces de neón, la sangre y, de nuevo, la violencia, son las herramientas de Bermejo para que la capital del mundo alcance ese estatus de personaje. El trabajo de Bermejo, engrandecido por el color de Barbara Ciardo, es detallista y mucho más valiente que el guión de Azzarello (salvo en contados momentos, como en la fomidable conversación que Rorschach mantiene con Travis Bickle, el protagonista de Taxi Driver, la película de Martin Scorsese que protagonizó Robert De Niro), asombrosamente dinámico en la composición y en la narrativa de las escenas de pelea y más que correcto en el uso de las onomatopeyas.

Es difícil que Rorschach, como personaje, pueda defraudar. Y no lo hace porque Azzarello se limita a seguir las líneas marcadas, a las que Bermejo da forma con una enorme maestría. Pero sí que es cierto que es de las series menos llamativas de Antes de Watchmen, a pesar de que su protagonista sea el que más ventaja tenía de antemano. DC publicó los cuatro números de la serie entre agosto de 2012 y marzo de 2013. La edición española incluye la reproducción de las portadas originales de Bermejo, y también las que realizaron Jim Steranko y Jim Lee para el primer número, Jock para el segundo, Chip Kidd para el tercero e Ivan Reis para el cuarto. La ilustración de Bermejo para el primer número aparece como póster en el tercero de ECC y la de Jock para el segundo es el póster del último de la serie española.

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Esta entrada fue publicada el 15 agosto, 2013 por en Brian Azzarello, Cómic, DC, ECC, Lee Bermejo, Novedades, Watchmen.

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