Guión: Howard Chaykin y David Tischman.
Dibujo: J. H. Williams III.
Páginas: 96.
Precio: 8,95 euros.
Presentación: Rustica.
Publicación: Julio 2013.
El sello Elseworlds fue la respuesta de DC a los conocidos What If…? de Marvel, pero en lugar de alterar acontecimientos ya narrados en la continuidad habitual como hacía aquella, la idea de DC se basaba en premisas novedosas. Sin embargo, algunos de sus títulos podían ajustarse a esa continuidad, entendidos como una especie de futuro alternativo. Es el caso de El hijo de Superman, una curiosa aproximación de Howard Chaykin y David Tischman (dúo que después de esta novela gráfica, su primera colaboración, firmó American Century o Ángel y el mono) a un evento siempre polémico: ¿cómo sería el hijo del Hombre de Acero, sobre todo si él no hubiera tenido la ocasión de educarle? Siempre resulta fascinante comprobar como vislumbran autores de la talla de Chaykin, aunque no sea en solitario, el futuro de los héroes más populares, y en este caso esa visión afecta a toda la Liga de la Justicia. A pesar de esconder cierta amargura durante el relato, lo cierto es que se trata de una historia optimista y positiva, que habla de la esencia de Superman y deja algunas pinceladas de mucho interés, aún a pesar de que el guión no sea redondo.
Y es que son las ideas lo que tiene auténtico valor en El hijo de Superman, mucho más que el acabado con el que se presentan, algo precipitado en ocasiones y sobre todo en la primera mitad de la historia. Recogiendo parcialmente el planteamiento de Alan Moore en la alabada ¿Qué le sucedió al Hombre del Mañana? y anticipando uno de los aspectos más polémicos del cinematográfico Superman Returns de Bryan Singer e incluso algo de la dinámica del Invencible de Robert Kirkman, Chaykin y Tischman colocan a Pete Ross y Lana Lang como un grupo terrorista llamado los Superhombres que usa el emblema de Superman en su ausencia. La Liga de la Justicia es un ente gubernamental, Wonder Woman es fría e inhumana, Batman un hombre dócil, y Flash y Green Lantern trabajan como superhéroes por dinero. Lois es una madre soltera que ha criado a su hijo lo mejor que ha podido, sin contarle la verdad de su origen, hasta que el joven Jon descubre sus poderes y se ve obligada a relatarle quién es su padre. Un Superman desubicado como héroe, como hombre y como padre es lo más relevante de la historia, porque las amenazas quedan ocultas durante demasiado tiempo como para ser verdaderamente temibles.
J. H. Williams III no era en 1999 el muy atrevido ilustrador que deslumbró en la etapa de Batwoman al frente de Detective Comics, pero completó El hijo de Superman justo antes de colaborar con Alan Moore en Promethea. Y algo del riesgo que quieran adoptar Chaykin y Tischman sí se ve en las ilustraciones de Williams, sobre todo en el diseño de los personajes más reconocibles. El de Batman es, como poco, discutible, pero el de Wonder Woman o la reinvención del traje de Superman, tanto para el héroe como para su hijo, son muy atractivos. Incluso en su inquietante, puede que algo desaprovechada, versión de Lex Luthor, de nuevo luciendo melena pelirroja como en su primera aparición en el cómic. Aunque se pueda considerar una obra de una primera y primeriza etapa, lo cierto es que J. H. Williams III ya indica algunos rasgos interesantes en su narrativa y en su original composición de página y acierta en las grandes viñetas que ofrece, como el descubrimiento de Superman, su reencuentro con Lois, la primera misión con su nuevo traje o su solmene regreso a la Fortaleza de la Soledad, momento éste en el que prácticamente se puede escuchar el silencio, incluso la viñeta final, versión más convencional de la muy atractiva ilustración de cubierta.
El hijo de Superman dista mucho de ser uno de los mejores títulos de Elseworlds o de las historias alternativas de Superman, líneas que han dado en los últimos años títulos tan merecidamente alabados como All Star Superman, Identidad secreta o Hijo rojo. Pero en todo caso viene a ser un proyecto más que interesante, incluso por encima de sus evidentes defectos narrativos, que afectan en algunos momentos tanto al fondo de su historia como a las transiciones entre escenas. DC publicó Son of Superman bajo su sello Elseworlds en noviembre de 1999 y la volvió a sacar al mercado en una edición más lujosa en marzo de 2000. En julio de 2011, DC la editó de nuevo, esta vez bajo el sello DC Comics Presents y eliminando el Elseworlds de su cubierta que, con muy buen criterio, se ha recuperado para la edición española de ECC, que pone fin a nada menos que 14 estando inédita esta obra en nuestro país. El volumen no tiene ningún contenido extra más que la presentación de Javier Olivares Tolosa.