Alan Moore es un genio del cómic abiertamente enfrentado con Hollywood. Y, sin embargo, más allá de las adaptaciones cinematográficas de sus historietas, los dibujos animados también han bebido mucho de la inspiración del guionista británico. Green Lantern. Emerald Knights (Chris Berkeley, Lauren Montgomery y Jay Oliva, 2011), un título más que recomendable para seguidores del personaje y para quienes quieran adentrarse en sus mitos, fue la última cinta de animación en inspirarse en sus relatos. La película se compone de cinco historias clásicas del cómic estructuradas en torno a otra aventura original del cuerpo creado por los Guardianes. Y dos de esas cinco historias, precisamente, tuvieron a Alan Moore como guionista. Se trata de Mogo no tiene vida social, publicada originalmente en el número 188 de Green Lantern (1985) con dibujo de Dave Gibbons, y Tigres, aparecida en el número 2 de Green Lantern Corps (1986) e ilustrada por Kevin O’Neill.
En la primera, Bolphunga, un violento asesino, llega a un planeta buscando a Mogo, según le han dicho el Green Lantern más poderoso que existe, para derrotarle en combate. Emerald Knights expande la historia original de Alan Moore, de apenas cinco grandiosas páginas, para mostrar el poder y la violencia que Bolphunga exhibe en la lucha. El propio Gibbons escribe la adaptación para este fragmento de la película, dirigido por Jay Oliva. En Tigres, Moore nos ofrece una historia de Abin Sur, el antecesor de Hal Jordan, en la que se profetiza su muerte. En la película animada se incluye en esta secuencia a Siniestro, el gran villano de Jordan tras renegar de los Green Lanterns, que no aparecía en el cómic. Geoff Johns, uno de los guionistas más relevantes de los últimos tiempos en los cómics de Green Lantern, escribió este fragmento del film, dirigido por Christopher Berkeley.
Antes de esta película, otros dos guiones de Alan Moore para DC vieron la luz en forma de dibujos animados. El primero de ellos se pudo ver por primera vez el 7 de agosto de 2004. Fue el segundo episodio de la primera temporada de Justice League Unlimited, continuación de la anterior Liga de la Justicia. La aventura adaptada fue la mítica Para el hombre que lo tiene todo (en la imagen), aparecida originalmente en el Annual número 11 de Superman (1985), con dibujo, de nuevo, de Dave Gibbons. En esa historia, Batman, Robin y Wonder Woman acuden a la Fortaleza de la Soledad para entregar sus regalos de cumpleaños a Superman. Allí le encuentran en estado catatónico y con una extraña flor adherida a su pecho. Se la ha enviado Mongul, un tirano alienígena, y tiene la propiedad de recrear en su cerebro, de forma extremadamente realista, el sueño más hermoso de la persona a la que se une. En el caso de Superman, una vida feliz en un Krypton que nunca resultó destruido. Justice League Unlimited fue una serie caracterizada romper límites morales y de violencia superheroica en la televisión y este brillante episodio, dirigido por Dan Riba y adaptado por J. M. Dematteis, es una buena muestra. La diferencia más notable con respecto a la historia de Moore fue la eliminación de Robin. Moore, contrario a todas las adaptaciones que Hollywood ha hecho de sus cómics, sí dio el visto bueno para la realización de este episodio, el único en el que aparece su nombre.
La adaptación de Watchmen que realizó en 2009 el director Zack Snyder (para disgusto de Moore como ya sucedió con V de vendetta, From Hell o La liga de los hombres extraordinarios, de las que también obligó a omitir su nombre) debía incluir, como en la novela gráfica, los Relatos del navío negro. Sin embargo, el presupuesto de 200 millones de dólares no fue suficiente para rodar en imagen real el cómic de piratas de las viñetas, por lo que al final se quedó en un mediometraje de animación de 26 minutos. Aunque se editó en DVD por separado, más adelante también se incorporó al filme en un montaje del director distribuido en este formato y en Blu-Ray. Dirigido por Mike Smith y Daniel DelPurgatorio y con Gerard Butler (300) prestando su voz en la versión original, Relatos del navío negro recrea con fidelidad la historia que Moore y Gibbons plasmaron en las páginas de Watchmen como metáfora de lo que les iba sucediendo a sus personajes protagonistas, esos superhéroes decadentes con problemas extremadamente realistas.
La de Moore es una ingente mente creativa y sus historias seguro que seguirán llamando la atención de los productores. Ahora que la división animada de Warner parece ansiosa de elevar el listón de madurez de sus producciones, quizá La broma asesina, para muchos la historia definitiva del Joker, sea el título más apetecible de adaptar. Más que rumores, que sí los ha habido en alguna ocasión, lo que hay es un evidente deseo de verla que los aficionados expresan habitualmente en foros de Internet. El tiempo dirá si ese anhelo se hace realidad, pero mientras tanto merece la pena recuperar y recrearse en estas cuatro historias de Moore convertidas en dibujos animados.