Guión: Ximo Abadía.
Dibujo: Ximo Abadía.
Páginas: 64.
Precio: 14 euros.
Presentación: Cartoné con cubierta acolchada.
Publicación: Mayo 2013.
De mayor quiero ser pequeño es, además de un fantástico libro infantil, un recordatorio esencial de lo que supone ser un niño. Y es un mensaje narrado por un niño, pero que apela a otro niño, al que todos llevamos dentro independientemente de nuestra edad. La sencillez de su mensaje, tanto en sus palabras como en sus dibujos, es la clave de un volumen sensacional para los más pequeños y para los que recuerden haberlo sido, más que recomendable para fomentar la ilusión y recordar que hubo un tiempo en el que todos éramos más felices con mucho menos, un tiempo en el que fuimos niños. Ximo Abadía, autor alicantino nacido en 1983 y que colaboró en fanzines antes de publicar por primera vez un libro en 2009, da en el clavo. «Manual ilustrado para crecer y seguir siendo niños. Manténgase fuera del alcance de la seriedad de los adultos». Esas dos frases que se pueden leer en la contraportada del libro son la mejor definición del contenido de esta obra. Infantil, sí, pero en absoluto simple. Porque el trabajo de Ximo Abadía es recordar sensaciones, ilusiones y pensamientos que hacen niños a los niños y que todos, de una u otra forma, olvidamos según vamos dejando de ser niños. Y es un libro infantil, pero que cualquier adulto puede disfrutar si tiene muy presente todo lo que le hacía feliz en su infancia.
La sencillez es, efectivamente, el arma principal de Ximo Abadía para trasladar su mensaje. Dos frases y una veintena de palabras es lo máximo que se permite incluir el autor en una página. La estructura del libro comparte sencillez con su desarrollo, siendo el texto que un niño escribe antes y después de recibir un encargo de su profesor: hacer una redacción que responda qué quiere ser de mayor. ¿Qué niño no ha fantaseado con ese pensamiento? Y rompiendo los tópicos que inundarían la respuesta de profesiones como astronauta, futbolista, arqueólogo, policía o veterinario, la conclusión de Abadía es la que da título al libro. Es, de esa manera, un canto a todo aquello que hace maravilloso el mundo de un niño. Su imaginación («quiero salir a pasear con un elefante», «quiero pintar estrellas»), sus travesuras («quiero sacarme mocos. Y tirarme pedos», «quiero pintar el suelo de mi cuarto»), la felicidad que los más pequeños encuentran en las cosas más cotidianas («quiero que Papá se deje crecer la barba… y que me lea libros de buenas noches»). Y todo ello con dos claros mensajes: leer es maravilloso, tanto como deslumbrarse con las pequeñas cosas de la vida, y «crecer no mola». No si eso implica perder todo lo que cuenta este libro.
La mayor cualidad de De mayor quiero ser pequeño es que se puede disfrutar a todas las edades. Habrá adultos que pasen muy rápidamente sus hojas porque la sencillez de sus mensajes no les obliga a detenerse más en ellas. Habrá niños que se recreen en los detalles de cada una de sus más de medio centenar de ilustraciones. Y habrá adultos fascinados durante largo tiempo en cada página y niños que devoren este libro a una felicidad inusitada. Lo que ninguno podrá negar, sea cual sea su edad, es que en algún momento se ha visto soñando lo mismo que refleja Ximo Abadía en alguna de las ilustraciones incluidas en este maravilloso libro infantil. Por eso tiene tanto valor su mensaje y cómo lo transmite.